El turismo colombiano cerró 2025 como el segundo generador de divisas del país, con más de USD 11.000 millones anuales y cerca de 900.000 empleos directos e indirectos. Sin embargo, el sector enfrenta desafíos estructurales que, según la presidenta ejecutiva de Anato, Paula Cortés Calle, deben ser prioridad del próximo gobierno.
Durante la instalación de la edición 45 de la Vitrina Turística de Anato, la dirigente gremial destacó que, aunque el país alcanzó 6,5 millones de visitantes no residentes en 2025 y mantiene una conectividad aérea de más de 1.520 frecuencias internacionales semanales, el crecimiento necesita respaldo institucional sólido para sostenerse en el tiempo.
En un año electoral, Cortés Calle planteó que el turismo debe consolidarse como una verdadera política de Estado que trascienda los gobiernos de turno. Esto implica garantizar mayor seguridad en destinos, atractivos y corredores turísticos, fortalecer la lucha contra la informalidad, robustecer la institucionalidad del sector y ampliar la promoción internacional. A su juicio, el próximo gobierno tiene la responsabilidad de blindar al turismo como eje estratégico del desarrollo nacional.
En materia de competitividad, la presidenta de Anato fue enfática en la necesidad de mejorar las condiciones fiscales del sector. Propuso la reducción del IVA para tiquetes aéreos, alojamiento y servicios turísticos, así como incentivos tributarios que promuevan la formalización y estimulen la inversión. También pidió mayor asignación presupuestal, proporcional al peso que tiene el turismo en la economía, recordando que representa el 15% de las exportaciones totales y más del 50% de las exportaciones de servicios. A esto sumó la importancia de fortalecer la formación bilingüe y generar estímulos laborales en regiones prioritarias.
En cuanto a conectividad e infraestructura, aunque Colombia moviliza más de 57 millones de pasajeros al año y cuenta con más de 6.800 frecuencias domésticas semanales, el gremio considera necesario avanzar en la modernización de aeropuertos, mejorar las vías de acceso a destinos emergentes y fortalecer la conectividad terrestre y digital en regiones apartadas. Para Anato, integrar nuevos territorios al mercado turístico requiere inversiones sostenidas que permitan cerrar brechas y elevar la competitividad frente a otros destinos de la región.
Cortés Calle también resaltó la importancia del trabajo articulado entre el sector público y privado, así como el papel estratégico del Fondo Nacional de Turismo (Fontur), cuyos recursos, en un 42% de origen parafiscal aportado por el empresariado, han sido determinantes para la promoción y el desarrollo de infraestructura turística. De igual forma, reconoció el acompañamiento de ProColombia en la internacionalización del destino y el posicionamiento de la marca país.
La Vitrina Turística 2026 proyecta más de 234.000 contactos comerciales y negocios por USD 135 millones, cifras que evidencian el dinamismo del sector. No obstante, el mensaje central del gremio fue claro: el crecimiento debe ser sostenible, con respaldo presupuestal sólido y reglas claras que permitan que el turismo siga generando empleo, desarrollo regional y oportunidades reales para las comunidades.
