¡Más! Memorias sobre un matrimonio abierto, un libro que cambia vidas

Sáb, 14/03/2026 - 08:00
Conversamos con Molly R. Winter, una mujer de 53 años, mamá de dos hijos, que escribió un libro sobre cómo logrado tener un matrimonio abierto por 18 años.
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A pesar de estar sumergidos en una realidad en la que la inteligencia artificial es toda una realidad, que cada día hay más avances en la salud, o que todo básicamente está al alcance de la mano, la verdad es que esto no se ve reflejado en el pensar y actuar de la sociedad, y que en la actualidad el hecho de hablar o de estar en una relación abierta siga siendo tabú deja bastante por reflexionar.

Parece que todo avanza a pasos agigantados, pero pareciera que hubiera oleadas conservadores frente a lo sexual, como si la liberación de los sesenta o ‘Sex and the city’ hubieran ocurrido en vano. Cuando ‘Babygirl’, la película protagonizada por Nicole Kidman, salió hace un par de años, lo que más llamaba la atención era aquellas escenas picantes entre su personaje y el de Harris Dickinson, pero algo muy interesante que el filme ponía sobre la mesa era la conversación sobre que las mamás también tienen sexo, tienen fantasías, frustraciones, curiosidades frente algo tan natural como esto.

Es así como un libro se ha robado la atención de miles de personas alrededor del mundo, un texto escrito por Molly Roden Winter, una estadounidense de 53 años que se animó a hablar de un tema vulnerable, íntimo, pero excitante, la decisión de haber abierto su matrimonio y que siga siendo un caso de éxito 18 años después.

Se trata de ‘¡Más! Memorias de un matrimonio abierto’, la historia de cómo después de una pelea, la autora sale a caminar, termina en un bar donde conoce a un hombre y se anima a coquetear, ese es solo un ápice de todo lo que cuenta en el libro, donde habla sobre los altos y bajos, los pros y los contras de ser honesta y hablar sobre la posibilidad de conocer, salir y hasta involucrarse sentimentalmente con alguien por fuera del matrimonio.

Y aunque la moraleja aquí no es que todos deberían abrir sus relaciones, si llega a una conclusión en la que se anima a revaluar cómo funcionamos románticamente, e incluso que logremos un mundo en el que tengamos relaciones más saludables, con el solo hecho de ser vulnerables y tener conversaciones más honestas.

KienyKe.com entrevistó a Molly R. Winter y pudimos conocer más a profundidad, no solo de su libro, pero también de su historia, una que resuena en millones de mujeres y hombres en el mundo.

KienyKe: ¿Cuál es el mejor regalo que te ha dejado toda esta experiencia con el libro?

Molly R. Winter: Para empezar, siento que ahora puedo tener conversaciones como esta, a veces con las entrevistas, no solo con los periodistas, pero también con las personas que han leído el libro que me hablan de sus vidas. Siento que cuando eres vulnerable cuando compartes algo íntimo, un secreto, aprendes sobre ti, entonces incluso las personas que no están necesariamente en relaciones abiertas se sinceran conmigo sobre alguna cosa con su matrimonio o la relación con su madre, o algo en sus propias vidas, y eso ha sido particularmente interesante, que eso me pase con gente de todo el mundo.

KyK: ¿Hay algo de lo que te arrepientes en este camino de llevar un matrimonio abierto?

MRW: Tiene sus retos, pero así es la vida misma. Si no quieres retos, tendrás que morir, esas son tus opciones. No tengo arrepentimientos porque siento que he aprendido mucho, he crecido tanto por todo lo que ha pasado. Incluso los errores se vuelven lecciones y oportunidades para crecer. Entonces estoy en lugar muy bueno en mi vida en este momento, no es como que esté feliz todo el tiempo, pero siento que he aprendido mucho sobre mí y mi relación con mi esposo está lo más fuerte que ha estado. Él ha aprendido sobre él mismo y hemos aprendido mucho sobre el otro. Entonces no tengo ningún arrepentimiento. Además, en el libro hablo de esos primeros años que fueron más retadores, ahora no tengo ninguna relación de las que escribí en el libro, pero tengo otras dos relaciones aparte de la que tengo con mi esposo, entonces tres en total, que son maravillosas, valiosas y amorosas.

KyK: Hablemos de las diferencias entre ser poliamoroso y tener una relación abierta.

MRW: Creo que las personas usan esos términos de manera intercambiable, también algunas personas cuando dicen que son poliamorosas están hablando de vivir todos juntos y ese no es nuestro estilo de relación. Cuando recién nos abrimos, yo no usaba el término poliamoroso, me parecía muy raro, me parecía que la gente poliamorosa era rara, ahora definitivamente me identifico como poliamorosa porque lo que realmente significa es tener varios enamorados, y tengo varios enamorados y permito a los que amo que tengan varios enamorados. Mi esposo Stewart también tiene sus enamoradas. Entonces para mí es muy importante respaldar ese término ahora, porque para mí es lo más importante que he aprendido, porque enriquece tu vida con mucho amor y no siempre tiene que ser un amor sexual, la gente cree que es imposible amar a más de una persona, pero eso no es cierto.

Molly R Winter
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KyK: Teniendo en cuenta lo conservadora que es la sociedad latinoamericana, ¿qué le dirías a las mujeres de esta región?

MRW: Creo que las cosas están cambiando en el mundo. Creo que en Estados Unidos también sigue habiendo gente conservadora (…) Creo que algo importante para las mujeres, sea que estén en Latinoamérica o donde sea que haya una reacción conservadora, es que se pregunten qué clase de libertad quieren en su vida. Para mí es sobre tener la libertad de ser completamente tú misma y esa es una pregunta que puedes responder en diferentes formas.

No todos quieren ser poliamorosos, pero eso no significa que tal vez quieras retar un poco eso, por ejemplo, parte de abrir nuestra relación, cambió nuestras responsabilidades domésticas, cuando recién nos casamos, yo era la que principalmente hacía las labores de la casa y el cuidado de los niños, y cuando abrimos nuestra relación fue como, espera un momento, eso no es justo. Es como que apenas cambiamos la dinámica, incluso en una sola área, afectó la dinámica en otras áreas.

He hablado en Estados Unidos con amigos que son gays, que es más fácil o más común encontrar la no monogamia en relaciones gais porque cuando tú estás creando todo un modelo nuevo de relaciones, para empezar, no hay división de género sobre cómo deben ser las cosas, cuestionan el modelo y lo reinventan basándose en lo que funciona como pareja. Y creo que hay mucho por aprender para las parejas heterosexuales, es decir, no deberíamos simplemente heredar estas configuraciones predeterminadas que, en algunos aspectos, son muy anticuadas.

KyK: ¿Crees que abrir la relación podría ser una de las opciones para lidiar con la problemática sistemática de la infidelidad?

MRW: Volviendo al tema de culturas más conservadoras, no quiero decir que es un estereotipo, pero es más aceptable para los hombres ser infieles que para las mujeres. Entonces a veces estos modelos existen porque, o sea, como que no quiero abrir la relación y dejar que mi esposa se acueste con otras personas, pero yo sí quiero acostarme con otras personas, y no es una dinámica justa, y al final no es bueno para el matrimonio mismo.

Estoy aquí para decir que al abrir nuestro matrimonio pudimos lograr un matrimonio más fuerte, tenemos mejor sexo, tenemos más intimidad, solía enojarme más con mi esposo y ahora ya no porque lo hemos resuelto a través de tantas cosas porque tuvimos que ser más honestos. Entonces creo que la gente tiene miedo de hablar sobre desear otras personas porque podría arruinar su matrimonio, en mi experiencia, no es sencillo, pero sí creo que es mejor que normalizar la infidelidad.

KyK: ¿Cómo hiciste para lidiar con el tema de tus hijos?

MRW: No lo manejé de la mejor manera, empecé el libro con mi hijo mayor al descubrirlo (la relación abierta) cuando tenía 13 años, yo nunca quise tener esa conversación, pero me gusta que lo haya hecho, ahora él tiene 24 y podemos tener conversaciones más abiertas, somos muy honestos con el otro.

Mi hijo menor tiene 21, entonces ahora que son adultos, creo que es algo bueno que sepan que soy una persona completa, que tengo criterio, que me pueden hablar sobre relaciones, y a veces lo hacen, no es que me cuenten todo, yo tampoco les cuento todo y así debe ser, creo que debe haber límites, pero sigue habiendo una apertura que creo que al final es buena para nuestra relación.

No creo que hayan sido lastimados por algo, incluso si en algún momento se sintieron incómodos, el menor tenía 19 cuando el libro salió en Estados Unidos, él todavía no lo ha leído, el mayor sí, pero el menor se molestaba porque algunos de sus amigos lo leyeron y él era como: ‘¡oh, por Dios!’, pero esa es la realidad y no quiero que esto sea algo vergonzoso porque ¿adivinen qué? Las mamás tienen sexo, o sea, así es como te conviertes en una mamá en primer lugar.

Es algo loco que para ser mamá tengas que ser una persona sexual y luego te imponen el complejo de virgen-prostituta, lo cual es ridículo, y quiero hablar sobre ese mito, no tenemos que seguir soportando esos mitos viejos sobre que las mujeres no tienen sexo. Algunas personas creen que mi libro es muy gráfico, no creo que sea tan gráfico, hay algunos aspectos, por ejemplo, mi hijo mayor lo leyó y dijo que se saltó las partes sobre el sexo, lo cual es genial, mi papá también se saltó esas partes, pero incluso cuando te las saltas hay mucho más en el libro, eso no lo es todo, no es remotamente solo sobre sexo.

Creado Por
Ariel López
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