La rutina de entrenamiento que compartía a diario en redes sociales terminó en tragedia. Juan Sebastián Anzola Quintero, fisicoculturista reconocido en el noroccidente de Bogotá, murió tras sufrir una descompensación mientras entrenaba en un gimnasio de la capital, un hecho que ha generado conmoción y fuertes cuestionamientos sobre la capacidad de respuesta ante emergencias médicas en este tipo de establecimientos.
El episodio ocurrió en la noche del jueves 5 de febrero de 2026 en la sede de Smart Fit del centro comercial Plaza Imperial, ubicada en la localidad de Suba, cuando Anzola realizaba ejercicios de levantamiento de pesas ante la presencia de otros usuarios.
Lo que relatan los testigos
Personas que se encontraban en el lugar aseguran que el deportista colapsó de manera repentina. De inmediato, varios asistentes intentaron auxiliarlo, mientras se solicitaba apoyo del personal del gimnasio. Sin embargo, en redes sociales comenzaron a circular denuncias sobre demoras y presuntas restricciones para trasladarlo a un centro médico cercano.
Uno de los testimonios más difundidos fue el de @andresprofitt, amigo del fallecido, quien afirmó que pasaron más de 25 minutos intentando reanimarlo y cuestionó que no se permitiera su traslado, pese a que un hospital se encontraba a menos de dos cuadras del lugar. Según su versión, incluso un uniformado de la Policía indicó que no existía impedimento legal para mover el cuerpo, al no tratarse de un delito.
Versión oficial de las autoridades
Una fuente de la Policía Metropolitana de Bogotá confirmó que Juan Sebastián Anzola “falleció por causas naturales” y que, aunque fue auxiliado en el lugar, murió antes de ser trasladado a un centro asistencial.
Respuesta de Smart Fit
Tras la polémica, Smart Fit Colombia emitió un comunicado en el que confirmó que el deportista sufrió un paro cardiorrespiratorio. La empresa aseguró que su equipo de brigadistas certificados actuó de forma inmediata, aplicando maniobras de reanimación cardiopulmonar y utilizando un desfibrilador externo automático (DEA).
Según la cadena, el protocolo de emergencia fue activado de manera simultánea y el área protegida acudió al llamado, aunque el fallecimiento se produjo antes de cualquier traslado médico. La compañía también informó que mantiene contacto con la familia del deportista para brindar acompañamiento.
El caso reabrió la discusión sobre la seguridad en los gimnasios, la claridad de los protocolos de emergencia y el consumo de suplementos sin supervisión médica, una práctica común en el fisicoculturismo. Amigos y usuarios han pedido que se investigue si existió alguna omisión y que se fortalezcan las medidas de prevención para evitar tragedias similares.
Juan Sebastián Anzola será despedido el domingo 8 de febrero, a las 10:30 a. m., en el cementerio Jardines del Recuerdo, en el norte de Bogotá.
