El hecho se registró en el sector de Cuatro Vientos, barrio La Ciudadela, donde unidades del grupo GOES desarrollaban labores de patrullaje, verificación de antecedentes y control a establecimientos comerciales, como parte de un dispositivo especial de seguridad desplegado durante el fin de semana.
La víctima fue identificada como Jason Rayo Espinoza, quien había sido enviado junto a otros uniformados para reforzar la presencia institucional en el municipio. De acuerdo con información preliminar, los policías fueron sorprendidos por hombres armados que abrieron fuego en su contra, en un ataque que las autoridades calificaron como directo contra la fuerza pública.
En medio del hostigamiento, tres uniformados y un civil resultaron heridos. Tras el ataque, fueron trasladados a centros asistenciales y posteriormente remitidos a la clínica Medilaser, en Florencia, donde reciben atención médica especializada. Según los reportes oficiales, los lesionados se encuentran en condición estable.
La Policía Nacional rechazó de manera categórica lo ocurrido y aseguró que se trata de un acto violento que enluta a la institución. En un comunicado, la entidad confirmó la muerte del patrullero y expresó su solidaridad con las familias afectadas, destacando el compromiso del uniformado fallecido en el cumplimiento de su deber.
De forma inmediata, en coordinación con el Ejército Nacional, se desplegó un operativo en la zona para garantizar la seguridad, avanzar en la recolección de pruebas y dar con el paradero de los responsables. Las autoridades indicaron que han activado todas sus capacidades investigativas, operativas y de inteligencia para esclarecer lo ocurrido.
En esta región del país tienen presencia estructuras armadas ilegales, entre ellas disidencias de las Farc como los grupos conocidos como Rodrigo Cadete y Carolina Ramírez, señalados en otras ocasiones por acciones violentas contra la fuerza pública.
- Le puede interesar: Claves del llamado de la JEP a excomandante del Ejército por falsos positivos
Este nuevo episodio vuelve a poner en evidencia los retos de seguridad en Caquetá, una zona históricamente afectada por el conflicto armado. Mientras avanzan las investigaciones, las autoridades reiteraron su compromiso de mantener las operaciones para proteger a la población y evitar nuevos hechos de violencia.
