Colombia ha perdido el 60% de su superficie glaciar en menos de cuatro décadas, pasando de 83 km² en 1985 a apenas 33 km² en 2023, según un análisis de la Universidad del Rosario.
El estudio evidencia el rápido deterioro de estos ecosistemas estratégicos, considerados indicadores clave del cambio climático en zonas de alta montaña.
Actualmente, los glaciares colombianos se concentran en seis zonas: la Sierra Nevada de Santa Marta, la Sierra Nevada del Cocuy, el Nevado del Ruiz, el Nevado del Huila, el Nevado del Tolima y el Nevado Santa Isabel.
Este último es uno de los casos más críticos. Para 2022, el Nevado Santa Isabel había perdido el 96% de su cobertura glaciar y se encuentra al borde de desaparecer.
Los investigadores advierten que la pérdida de estos ecosistemas no solo implica cambios ambientales, sino también transformaciones culturales en regiones donde las comunidades han construido su identidad alrededor de estos paisajes.
Falta de monitoreo y necesidad de acción
El estudio, basado en datos del Ideam y herramientas satelitales como MapBiomas, señala que el monitoreo actual sigue siendo limitado.
Por ello, los expertos proponen fortalecer el seguimiento científico, especialmente con tecnología satelital, para anticipar riesgos ambientales y sociales asociados al deshielo.
“Es fundamental mantener los esfuerzos de investigación para apoyar a las comunidades que enfrentarán estos cambios”, advierten los autores.
Un llamado a la ciencia y la gobernanza
Más allá de las cifras, los investigadores destacan que este escenario representa una oportunidad para mejorar la cooperación entre la comunidad científica y los tomadores de decisiones.
Esto es clave si se tiene en cuenta que cerca del 70% de la población colombiana vive en zonas de montaña, donde los efectos del retroceso glaciar pueden impactar el acceso al agua, los ecosistemas y la vida cotidiana.
