Este domingo, 1 de febrero de 2026, Costa Rica elige Presidencia, dos vicepresidencias y los 57 escaños de la Asamblea Legislativa. La votación llega atravesada por dos discusiones centrales: el repunte de la violencia asociada al crimen organizado y la disputa sobre reformas, gobernabilidad y límites institucionales.
¿Qué se elige?
La elección general se realiza el primer domingo de febrero. Si ningún candidato obtiene el porcentaje exigido por ley para ganar en primera vuelta, habrá segunda vuelta el primer domingo de abril. Al mismo tiempo se define la nueva Asamblea, clave para el próximo gobierno: el reparto de curules puede facilitar la aprobación de reformas o, por el contrario, obligar a negociar cada proyecto en un Congreso fragmentado.
Actores y estado de la carrera
El oficialismo busca continuidad al proyecto del presidente saliente Rodrigo Chaves, quien no puede aspirar a la reelección. En ese espacio aparece Laura Fernández, mencionada en sondeos como una de las opciones con mayor intención de voto. La oposición llega más dividida y el bloque de indecisos puede inclinar la balanza, sobre todo si el resultado se define en abril.
Seguridad y gobernabilidad como ejes
La seguridad domina buena parte de la campaña. En los últimos meses, el debate público se ha concentrado en el avance de redes vinculadas al narcotráfico y al tráfico de drogas, con propuestas que van desde endurecer controles hasta ajustar leyes y reforzar capacidades operativas del Estado. Ese tema se cruza con la gobernabilidad: no es lo mismo ganar la Presidencia con una Asamblea adversa que con una bancada capaz de construir mayorías estables.
¿Por qué importa para Colombia?
El interés colombiano también es económico. ProColombia reporta que en 2024 las exportaciones colombianas no minero-energéticas a Costa Rica llegaron a USD 336,4 millones, reflejo de una relación empresarial y logística sostenida. En inversión, el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo ha señalado un acumulado de USD 498 millones de inversión colombiana en Costa Rica desde 1994.
Además, la elección coincide con el avance del proceso de adhesión de Costa Rica a la Alianza del Pacífico. El enfoque del nuevo gobierno sobre apertura económica, reglas para inversión y coordinación con socios puede acelerar o frenar ese ritmo. Y en materia de seguridad regional, lo que decida Costa Rica sobre cooperación policial, judicial y control marítimo se conecta con un fenómeno que no reconoce fronteras..
