Katherine Porto es un claro ejemplo de cómo seguir tus pasiones y salirte de esa casilla que todos esperan que llenes te lleva lejos. Acaba de ganar el premio India Catalina en la categoría Mejor Vodcast Temático con su proyecto Microdosis de Amor Propio. Además del libro que lleva este nombre y su recorrido espiritual, ella tiene otro proyecto con el que brilla, ‘Matchamor’.
Desde hace unos cuantos años la actriz tiene su propia marca de té matcha, sin embargo, recientemente estrenó su propio local en Bogotá, ubicado exactamente en la Carrera 12a # 78-58 y que se ha convertido en todo un templo de bienestar propio.
Ahora que Katherine Porto es toda una abanderada de esta bebida que muchos consideran una moda, ella misma nos habla de los beneficios y de la importancia de exigir la calidad en este producto:
“El matcha es una bebida milenaria y viene del té (…) el matcha es el único que no lleva ningún proceso de oxidación, que no pierde sus minerales, vitaminas, antioxidantes, entonces te estás tomando la hoja cargada de todos esos beneficios, por eso eleva el sistema inmune, te da energía prolongada de 4 a 5 horas sin ansiedad porque tiene L-teanina que es un aminoácido que te reduce la ansiedad. Aparte está cargado de antioxidantes, entonces te pone la piel hermosa, es antienvejecimiento.
Si lo quieres usar para bajar de peso, entonces te lo tomas en agua caliente, se vuelve termogénico, te ayuda a quemar grasa. Pero hay mucho matcha de mala calidad, tiene que ser un matcha cultivado en sombra, a la última semana de recoger la cosecha se tapa para que concentre su clorofila.
Entonces, no puede ser un macha amargo, no puede saber a tierra, como mucha gente me dice, ‘Es que es terroso’, probaste un mal macha, ‘es que estaba amargo’, probaste un mal macha. Tiene que ser de cultivos, por eso yo prefiero comprarles a cultivadores que tengan una granjita chiquita, porque esos cuidan, no es con máquinas”.
Vea aquí la entrevista completa con Katherine Porto:
Por otro lado, en la misma entrevista con KienyKe.com, la cartagenera nos habló de la lección que ha aprendido en este recorrido de cosechar la espiritualidad:
“Muchos aprendizajes. He aprendido que la espiritualidad no es una máscara, que lo espiritual es un trabajo difícil donde nos toca enfrentarnos a nuestros demonios, a lo que no nos gusta de nosotros, a lo que a veces ni siquiera queremos encarar y reconocer. Nos invita a investigar nuestro pasado, a entender de dónde vienen los traumas, a entender de dónde vienen esos comportamientos que a veces no sabemos por qué seguimos repitiendo los mismos patrones, por qué nos comportamos de cierta forma, por qué llegan ciertas personas a nuestra vida y siempre estamos en modo culpa y buscar quién tuvo la culpa, y resulta que hay que ir bien al fondo, ir al pasado para para poder cambiar el presente.
Me ha enseñado que conocerme es la misión más importante que tiene un ser humano, cuando nosotros nos tomamos el tiempo para conocernos ahí es cuando podemos tomar decisiones más claras y podemos relacionarnos mejor con los demás, porque cuando tú quieres tener una conexión con alguien, lo primero que haces es averiguarte todo (…) te vuelves un experto conociendo al otro, pero no eres un experto conocedor de ti mismo y ahí es donde la cagamos, entonces, por eso terminamos exigiéndole al otro que nos dé lo que nosotros mismos no nos damos a nosotros mismos.
Entonces, creo que la espiritualidad es una responsabilidad. Así como entrenamos nuestro cuerpo físico, así como estamos tan pendientes de conseguir éxito, el trabajo soñado, plata, debemos trabajar en el espíritu. Y todos somos espirituales porque tenemos espíritu, entonces, trabajar en nosotros es una misión que tenemos con nosotros, es una responsabilidad y yo lo que he experimentado es que cuando tomé las riendas de mi vida, cuando me volví responsable por mis acciones, por lo que pasa y no pasa mi vida, todo empezó a cambiar”.
