Extrema coherencia

Mié, 08/04/2026 - 13:03
La extrema coherencia de Abelardo les ha resultado incomoda porque no se deja capturar por los politiqueros de siempre
Créditos:
KienyKe

En un reciente artículo, el neurocientífico chino Xiaochu Zhang plantea que “el cerebro no almacena las creencias morales como una biblioteca estática, sino que tiene que traducirlas al proceso de decisión en cada situación”. Esto significa que, ante cada circunstancia particular, el cerebro se ve obligado a ajustar y reconstruir nuestras creencias para actuar.

Esto contradice cualquier forma de dogmatismo y sugiere que acciones extremas —como sacrificarse por una creencia religiosa o por la fidelidad a unas ideas— no responden únicamente a convicciones internas, sino también a presiones externas. De igual manera, la idea de una lealtad absoluta a una causa queda en entredicho.

Una verdadera actitud democrática podría fundarse en este descubrimiento: no es el partido el que decide mi voto, sino —sin dejar de ser coherente— lo que mi propio juicio interpreta como correcto en cada situación.

Cada situación es distinta y no hay reglas morales rígidas. Lo que existe es una coherencia que surge de la interpretación del contexto, en la que intervienen valores, emociones, experiencias pasadas, la presión social y aquello que está en juego en cada momento. La rigidez en la toma de decisiones no es coherencia, sino coacción, ya sea externa o autoimpuesta. La coherencia va más allá: es aquello que permanece en la mente y en el espíritu y nos orienta a actuar correctamente, asumiendo las contradicciones sin por ello traicionarnos.

El candidato Abelardo de la Espriella ha convertido en lema la expresión “extrema coherencia” y ha buscado demostrarla en sus actos de campaña. Podría decirse que alguien extremadamente coherente es quien, en distintas circunstancias, traduce sus valores sin traicionarlos. La extrema coherencia no es rigidez conceptual ni fanatismo, ni en las ideas ni en los actos. Por el contrario, es una forma de flexibilidad exigente que no simplifica la realidad, sino que la asume en toda su complejidad sin perder el centro.

La diferencia entre los candidatos con opción de ganar las elecciones podría, en este sentido, leerse desde esa noción de coherencia.

Iván Cepeda representaría una forma de mala extrema coherencia, en la medida en que sigue un guion rígido, ya sea por una adhesión dogmática o por la obediencia a marcos ideológicos preestablecidos, como los asociados al Foro de São Paulo.

Por su parte, la candidata Paloma Valencia ha mostrado fisuras en su coherencia al permitir la entrada de distintos actores en su campaña, lo que podría interpretarse como una traición a ciertos principios compartidos con sus seguidores, bajo la lógica de que todo vale con tal de obtener el triunfo.

En el caso de Abelardo de la Espriella, contra todo pronóstico y sin aparentes cálculos políticos, ha logrado sostener una línea de extrema coherencia, manteniendo el rumbo en medio de las tormentas. No han sido pocos los ataques que ha enfrentado, y lo ha hecho sin ceder.

Con todo y la prevención que despertaba en mí —y en muchos— este curioso personaje, lo que me ha obligado a escucharlo con particular atención, tengo que reconocerle su coherencia y, con ello, otros valores fundamentales, tan difíciles de encontrar en los políticos. Ante la reciente acusación proferida por Petro, sustentada en unas supuestas interceptaciones, a Abelardo no le ha faltado el coraje para enfrentarla, llegando a afirmar que se retiraría en caso de que estas fuesen comprobadas. Y ha ido mucho más lejos, prometiendo llevar a la cárcel a Petro y a todos sus secuaces, acá o en el exterior, en caso de que sean solicitados por la justicia americana.

La extrema coherencia de Abelardo les ha resultado incomoda a quienes lo atacan a desde distintos frentes porque no se deja capturar por los politiqueros de siempre —ya sean de derecha, de centro o de izquierda—. La extrema coherencia exige pensar y actuar en cada caso y responder por ello.

 

 

 

 

Creado Por
Carlos Salas Silva
Este contenido corresponde exclusivamente a la opinión y perspectiva del artista, Carlos Salas. Las ideas, reflexiones y afirmaciones aquí expresadas no comprometen la línea editorial ni institucional de KienyKe
Más KienyKe
Subsidios a fertilizantes, créditos baratos y control a exportación de ganado buscan contener el alza en precios de alimentos en Colombia.
Todo parece apuntar a que Juan Daniel Oviedo y su novio de 14 años, Sebastián Reyes, dieron fin a su relación.
La extrema coherencia de Abelardo les ha resultado incomoda porque no se deja capturar por los politiqueros de siempre
El Banco Mundial prevé menor crecimiento en 2026. Argentina, Brasil, Colombia y México muestran cifras dispares.