La relación entre Venezuela y Estados Unidos vuelve a entrar en una zona de incertidumbre tras las declaraciones del gobernante venezolano, Nicolás Maduro, quien evitó pronunciarse de manera directa sobre un presunto ataque militar estadounidense en territorio venezolano, denunciado por Donald Trump, y al mismo tiempo dejó abierta la posibilidad de retomar el diálogo con Washington.
El tema surgió durante una entrevista concedida este jueves 1 de enero de 2026 al periodista español Ignacio Ramonet, cuando Maduro fue consultado por la versión difundida por Trump a comienzos de la semana. Según el exmandatario estadounidense, Estados Unidos habría destruido una instalación utilizada para el tráfico de drogas en Venezuela, lo que representaría el primer ataque de Washington dentro del país caribeño.
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Una respuesta sin confirmaciones ni desmentidos
Lejos de confirmar o negar la información, Maduro optó por una postura ambigua. Ante la insistencia de Ramonet, quien recordó que el Gobierno venezolano no se ha pronunciado oficialmente sobre el hecho, el mandatario respondió: “Eso puede ser un tema que conversemos en unos días”. La frase dejó abierta la incógnita sobre si existió o no la operación militar denunciada por Trump.
Las declaraciones del líder chavista se producen en medio de un contexto de creciente presión militar y política de Estados Unidos en el Caribe. Desde agosto, Washington desplegó una flotilla militar en la región y, según información conocida, ha bombardeado cerca de 30 embarcaciones, acciones que dejaron un saldo de más de 100 personas muertas. Caracas ha denunciado que estas maniobras forman parte de una estrategia para debilitar y derrocar al gobierno de Maduro.
Amenazas previas y operaciones encubiertas
Trump había elevado el tono desde noviembre, cuando advirtió públicamente que ordenaría ataques en tierra en Venezuela. Incluso, autorizó operaciones de la CIA en el país, lo que incrementó la tensión bilateral y encendió alertas en la región.
Frente a este escenario, Maduro insistió en que el país se mantiene bajo control. “El sistema defensivo nacional ha garantizado y garantiza la integridad territorial, la paz del país y el uso y disfrute de todos nuestros territorios. Nuestro pueblo está seguro y en paz”, aseguró durante la entrevista.
La única llamada con Donald Trump
El gobernante venezolano también aprovechó el espacio para aclarar versiones sobre su comunicación directa con Trump. Explicó que solo ha sostenido una llamada telefónica con el exmandatario estadounidense, con una duración aproximada de 10 minutos, y negó que se hayan producido contactos posteriores.
Según Maduro, la conversación se realizó el viernes 21 de noviembre, cuando Trump se encontraba en la Casa Blanca y él despachaba desde el Palacio de Miraflores.“Fue una conversación cordial y respetuosa”, afirmó, aunque reconoció que los acontecimientos posteriores no han sido positivos. “Las evoluciones después de esa llamada no han sido agradables”, añadió.
Cabe recordar que la administración Trump considera a Maduro un gobernante “ilegítimo”, posición que ha marcado la política exterior de Washington hacia Caracas.
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Disposición a negociar pese a la tensión
A pesar del clima de confrontación, Maduro reiteró que está dispuesto a alcanzar acuerdos con Estados Unidos, especialmente en asuntos considerados estratégicos como petróleo, migración y lucha contra el narcotráfico.
Estas declaraciones llegan en un momento clave para la región, cuando las tensiones diplomáticas, las sanciones y los movimientos militares mantienen a Venezuela en el centro del debate internacional. Mientras no exista una confirmación oficial sobre el presunto ataque denunciado por Trump, el silencio del Gobierno venezolano y su apertura al diálogo mantienen el rumbo de la relación bilateral en un terreno incierto.
