Miles de ciudadanos iraníes formaron este martes cadenas humanas frente a centrales eléctricas y puentes en distintas ciudades del país como muestra de rechazo a las amenazas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de atacar infraestructuras estratégicas si Teherán no reabre el estrecho de Ormuz.
En la capital, Teherán, cientos de personas se concentraron en las inmediaciones de la central eléctrica de Damavand, la mayor del país, donde portaron banderas nacionales y expresaron su rechazo a posibles ataques contra instalaciones consideradas vitales para la población.
Las protestas también se extendieron a otras regiones. En la ciudad occidental de Kermanshah, manifestantes se reunieron frente a la planta eléctrica de Bisotun, donde exhibieron imágenes del fallecido líder supremo Alí Jameneí y de su sucesor, Mojtaba Jameneí, denunciando que cualquier agresión contra infraestructuras civiles constituiría un crimen de guerra.
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Acciones similares tuvieron lugar en Tabriz, en el noroeste, y en Qazvín, al norte, donde ciudadanos rodearon instalaciones energéticas clave. En Dezful, al suroeste, un grupo de estudiantes formó una cadena humana sobre un puente histórico de más de 1.700 años de antigüedad, en un gesto simbólico de defensa del patrimonio nacional.
Las movilizaciones forman parte de una campaña promovida por el Gobierno iraní, que instó a los jóvenes a participar en estas acciones como símbolo de unidad y resistencia. El viceministro de Asuntos de la Juventud, Alireza Rahimi, aseguró que la iniciativa busca enviar un mensaje claro a la comunidad internacional sobre la gravedad de atacar infraestructuras públicas.
Figuras culturales del país, como el músico Ali Gamsari y el cantante Benyamin Bahadori, también se sumaron a la protesta instalándose cerca de plantas eléctricas y puentes en señal de apoyo.
La tensión se produce en medio del bloqueo iraní al tránsito de buques por el estrecho de Ormuz, una vía clave por la que circula cerca del 20 % del petróleo mundial. La medida ha elevado los precios internacionales del crudo y ha intensificado la presión internacional sobre Teherán.
