Han pasado más de 144 horas desde los terremotos en Venezuela, pero los rescatistas colombianos siguen buscando sobrevivientes entre los edificios colapsados. Cada jornada es una carrera contra el tiempo y también una batalla emocional.
En entrevista con KienyKe.com, Santiago, líder médico del equipo USAR COL-1, aseguró que esta ha sido la emergencia más devastadora en la que ha participado, incluso después de atender terremotos, huracanes y otras catástrofes internacionales.
Uno de los momentos que más lo marcó fue el rescate de Moisés, un niño de 11 años que permaneció atrapado bajo los escombros. El menor sobrevivió tras protegerse junto a su cama cuando su madre le pidió que se cubriera durante el terremoto. Su ubicación fue posible gracias a las indicaciones de su hermana, lo que permitió que los rescatistas lo encontraran con vida.
Santiago también confesó que las réplicas representan un riesgo constante para quienes trabajan bajo estructuras inestables. "Nos retrasan, pero también nos ponen en peligro", explicó.
El rescatista reconoció que el impacto emocional también hace parte de la misión. Contó que muchas veces lloran cuando logran salvar una vida, cuando no alcanzan a hacerlo y hasta al terminar la jornada, pensando en sus familias y en el deseo de regresar con vida a casa.
Finalmente, hizo un llamado para que la solidaridad no termine cuando la tragedia deje de ocupar los titulares. Insistió en que Venezuela seguirá necesitando medicamentos, alimentos y ayuda humanitaria durante varios meses, porque la emergencia apenas comienza.
