Después de nueve años de pena en Estados Unidos, Francisco Javier Zuluaga Lindo, alias 'Gordolindo', llegó deportado a Bogotá. A la bajada del avión lo esperaban la autoridades migratorias para llevarlo a responder por sus delitos pendientes en las cortes colombianas.
Gordolindo se encontraba pagando una pena de 21 años de cárcel por narcotráfico. Fue extraditado en 2008, pero por colaboración con la justicia, recibió una rebaja de pena que finalizó en 9 años de prisión. En Colombia le esperaban para pagar por los delitos de enriquecimiento ilícito, concierto para delinquir y homicidio agravado.
Zuluaga estuvo vinculado con la Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) e intentó colarse en las listas de paramilitares que se desmovilizaron con el acuerdo de Justicia y Paz del gobierno de Álvaro Uribe. Por eso se cree que sus abogados trataran de negociar para que sea incluido en la Justicia Especial de Paz a cambio de verdad.
[single-related post_id="865630"]
Después de acogerse a esa justicia, el narcotraficante continuó delinquiendo en los Bloques Pacífico y Calima. A este último perteneció durante su militancia de las autodefensas. Sin embargo, agentes de la DEA establecieron que Gordolindo había continuado traficando cocaína y solicitaron su extradición.
Al parecer toda su vinculación con las AUC no va más allá del pago del gramaje, impuesto a la coca cobrado por los paramilitares. Hebert Veloza, alias 'HH', dijo que Gordolindo nunca perteneció al bloque Calima que él comandaba. Mientras Zuluaga Lindo aseguraba ser jefe financiero de ese bloque.
Por su parte, según testificaron miembros de las AUC, el Bloque Pacífico fue conformado por personas recién reclutadas en diferentes poblaciones para que fueran presentadas como paramilitares junto a Zuluaga Lindo. Hasta compró armas con tal acogerse a Justicia y Paz y evadir la extradición, pero el testimonio de líderes paramilitares le tumbaron la trampa.
La justicia estimó que el narcotraficante había cometido crímenes sin pertenecer a un grupo armado y, por tanto, estos delitos no hacían parte del conflicto interno, lo cual es causal para excluirlo del proceso de justicia y paz y su archivo quedó en manos de la Justicia Ordinaria.
