En un debate de control de la Comisión Segunda del Senado de la República, el ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas, y el general de las Fuerzas Armadas, Alberto José Mejía, presentaron la situación actual de la frontera con Ecuador y el conflicto con Guacho, disidente de las Farc.
Lo más relevante de las declaraciones de los mayores jefes de la fuerza pública fue la conclusión de que Guacho tiene conexiones con grupos terroristas y narcotraficantes extranjeros. Entre ellos, el ya anticipado por la Fiscalía: Cartel de Sinaloa, que opera en México.
El ministro Villegas aseguró que se tiene evidencias de la presencia de hombres no armados del cartel de Sinaloa que han hecho visitado zonas de cultivos ilícitos, en especial de Tumaco. Estos emisarios se dedicarían a presionar a los productores para continuar en el negocio del cultivo ilícito y para hacer negocios de narcotráfico con bandas criminales como la de alias 'Guacho'.
Sin embargo, el funcionario aseguró ante la Comisión Segunda que las acciones que se le han atribuido a Guacho hasta el momento no pueden ser obra individual de su grupo. Según Villegas, las amenazas de bomba en ciudades como Quito y los explosivos en la frontera son acciones que "trascienden la capacidad de Guacho".
"A mí me da la impresión que esto llega al crimen organizado internacional: amenazar con bombas en Quito y otras ciudades de Ecuador no puede ser de Guacho, tiene que ser otro grupo que busca dañar las relaciones de Colombia con Ecuador para liberar las rutas del narcotráfico. Colombia ha aprendido, y de manera sangrienta, que no se debe ceder nunca al chantaje y eso era lo que esperaban los grupos terroristas", aseguró Villegas.
Según el ministro, ese grupo disidente de las Farc no puede tener más de 100 hombre. Según cálculos del ministerio llegan a ser poco más de 90, combatidos por 11.000 hombres de la Fuerza Pública desplegados por el gobierno colombiano. Sin embargo su combate es difícil porque, explicó, la espesura de la selva amazónica al sur del país dificulta las operaciones.
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"Es tan cierto lo del clima, la linea ecuatorial, la selva. Tiene menos de cien hombres, pero no están formados en fila en la plaza principal de Tumaco, están en ese ambiente muy difícil para operaciones militares tanto de Ecuador y Colombia, donde el río Mataje es una línea entre una selva espesa que no alcanza a dividirla de la densidad que tiene", explicó Villegas.
Por otra parte, el general Alberto José Mejía entregó un manual operacional combinado que será el plan estratégico de las fuerzas armadas colombianas y ecuatorianas para combatir al narcotráfico en la frontera. Mejía no dio detalles, porque es secreto, pero es la primera vez que se diseña una estrategia de inteligencia de ese tipo en el país.
El general fue enfático en afirmar que las Fuerzas Armadas colombianas no están desmotivadas ni tienen debilidad para combatir el crimen organizado en la zona, sino que es una dinámica distinta a la que las fuerzas armadas tratan de dar respuesta."Lo que está pasando en el departamento de Nariño es un síntoma de una enfermedad estructural, allí no existe una faz mafiosa, allí los bandidos no tienen tranquilidad para delinquir, ellos tienen que tratar de minimizar el impacto contra la población civil. Vemos que ellos están haciendo esas acciones desesperadas, utilizando el terror, buscando impactos políticos y mediáticos, por eso Guacho es un síntoma de una enfermedad estructural", afirmó Mejía. El plan entrará en marcha en los próximos días y será conocido esta semana por el presidente Juan Manuel Santos. Según Villegas y Mejía, la estrategia no terminará con la baja de alias Guacho, sino con el retorno de la tranquilidad que tanto anhelan los habitantes de Tumaco, Nariño y Bajo Cauca.
