Elecciones 2026: ¿las firmas son iguales a eventuales votos?

Mar, 20/01/2026 - 09:36
La Registraduría revisó 28,5 millones de apoyos. La cifra impresiona, pero la historia muestra que firma y voto no van de la mano.
Créditos:
Registraduría Nacional

En la carrera presidencial de Colombia 2026, el cierre de la recolección de apoyos dejó una cifra enorme: la Registraduría revisó más de 28,5 millones de firmas presentadas por 22 precandidatos. Tras la depuración, 15 aspirantes lograron el aval al superar el umbral legal de alrededor de 635.000 firmas válidas (el 3% de los votos de 2022), mientras otros no alcanzaron los apoyos exigidos. En total, se certificaron 24.691.245 firmas válidas entre los candidatos avalados, un promedio cercano a 1,65 millones por candidato. Suena a base electoral sólida. En la práctica, no lo es.

Firmas vs votos: la brecha en casos recientes

La historia colombiana muestra que una montaña de firmas no se traduce, automáticamente, en votos. En 2018, Germán Vargas Lleras se inscribió por firmas y entregó cerca de 5,5 millones. En primera vuelta obtuvo alrededor de 1,4 millones de votos. Es decir, una fracción de lo que aparecía en el papel.

El caso contrario también existe. En 2022, Rodolfo Hernández presentó aproximadamente 1,9 millones de firmas y terminó con casi 6 millones de votos en primera vuelta. Su apoyo real creció durante la campaña, atrajo votantes que nunca lo habían firmado y reventó los pronósticos.

Incluso en 2018, Gustavo Petro (inscrito por firmas) entregó cerca de 846.000 y consiguió alrededor de 4,85 millones de votos en primera vuelta.

Se trata de tres ejemplos que nos conducen a una misma idea: la firma no amarra el voto.

¿Por qué las firmas se consiguen “fácil” y el voto no?

Primero, porque en Colombia existe una cultura extendida del “te firmo” como gesto de cortesía o simpatía momentánea. Mucha gente firma para que el candidato “salga en el tarjetón”, no porque ya haya decidido votar por él.

Segundo, porque hay duplicados y una dinámica conocida de “sobre-recolectar” para compensar anulaciones: firmas repetidas, datos incompletos, personas no habilitadas, etc. Eso empuja a campañas a apuntarle al millón, aunque el umbral sea menor.

Tercero, porque la recolección se volvió un ejercicio profesionalizado. En varios casos, más que un movimiento ciudadano espontáneo, hay equipos pagados que recorren calles y plazas con planillas. Ahí la firma refleja más capacidad logística (y plata) que convicción política.

Y cuarto, por una razón básica: un ciudadano puede firmar por varios precandidatos, pero solo puede votar por uno. Por eso, si se suman las firmas validadas de todos los avalados (más de 24,6 millones) y se comparan con los 22 millones de votantes de primera vuelta en 2022, queda claro que no hay una conversión directa posible.

¿Para qué sí sirven las firmas?

Las firmas no “aseguran” votos, pero sí cumplen funciones políticas:

  • Precampaña: permiten recorrer el país, hacer ruido mediático y construir base de datos con meses de ventaja.
  • Narrativa de independencia: en un ambiente de desconfianza hacia los partidos, presentarse “por firmas” vende la idea de candidato outsider, así detrás haya estructuras tradicionales.
  • Poder de negociación: un número alto de firmas ayuda a sentarse en conversaciones de coaliciones, consultas o acuerdos, porque muestra organización y alcance territorial.

¿Qué mirar rumbo a 2026?

Más que leer las firmas como “votos en reserva”, conviene verlas como un termómetro de estructura, financiación y capacidad de movilización temprana. El voto llega después, con debates, alianzas, escándalos, propuestas y, sobre todo, con el momento en que el electorado se concentra y elige una sola opción. Ahí es donde se ve quién tenía apoyo real y quién solo tenía planillas llenas.


 

Más KienyKe
Zenaida Vargas, mencionada en el caso de frambuesas con talio, aseguró que es inocente y que se encontraba fuera de Colombia al momento de los hechos.
Videos en el club Vendôme, en Miami Beach, muestran canto y saludos nazis. Autoridades y ADL condenan el episodio y el local anuncia investigación.
Desde Pereira, el aspirante a llegar a la Casa de Nariño pidió medidas urgentes ante la crisis y falta de medicamentos.
Marcela Reyes respondió a un seguidor en Instagram que le preguntó por el motivo de su renuncia a La casa de los famosos.