A menos de un año de las elecciones presidenciales de 2026, el debate político en Colombia empieza a moverse más allá de los nombres y las campañas. La discusión ya no gira únicamente en torno a quién llegará al poder, sino al tipo de Estado que podría configurarse a partir de esa decisión.
En entrevista con KienyKe, al ser consultado sobre qué está realmente en juego en este escenario electoral, el abogado y académico Mauricio Gaona planteó una advertencia de fondo que atraviesa toda su lectura del momento político:
“No se están juzgando solamente o no están eligiendo solamente quién los va a liderar sino qué tipo de gobierno van a tener. Porque una vez se hace ese cambio, una vez se cambia una Constitución que no necesita ser cambiada, se altera el orden constitucional, que son los principios que la sostienen, que haya una separación de poderes, que la norma de normas sea la supremacía constitucional”.
La constituyente como punto de quiebre
Al preguntarle por la posibilidad de una asamblea constituyente, Gaona fue enfático en que este ya no es un escenario hipotético dentro del debate político actual.
“La asamblea popular que ahora presentan como nacional constituyente ya no es un proyecto, es una realidad… y será una de las primeras decisiones que tendrá que adoptar el nuevo Congreso de la República. Ese Congreso va a decidir si Colombia continúa siendo un Estado democrático o si avanza hacia un proceso de dictadura constitucional”.
Desde su perspectiva, el punto central no es únicamente la reforma de la Constitución, sino el alcance de ese proceso y sus implicaciones sobre el funcionamiento del Estado.
Concentración del poder y ruptura de equilibrios
Al profundizar en ese escenario, el jurista explicó que el principal riesgo está en la concentración del poder en el Ejecutivo y en la pérdida de los contrapesos institucionales.
“Como se presentó el proyecto, se le están dando al presidente unas facultades tan importantes que caemos en algo que se conoce como hiperpresidencialismo y se reduce la posibilidad de tener una separación de poderes real. Se está yendo hacia la unificación del poder donde el presidente no solamente tiene más poder, sino pasa a ser una autoridad superior… y el Congreso se convierte casi en un departamento administrativo”.
Para Gaona, este tipo de transformaciones no son menores, ya que implican modificar la forma en que se distribuye y se controla el poder en el país.
El papel del Congreso y las “minorías mayoritarias”
Al ser consultado sobre el contexto político en el que se daría este proceso, Gaona puso el foco en la actual composición del Congreso.
“En Colombia no hay mayorías parlamentarias. Tenemos minorías mayoritarias… ni un partido ni otro alcanza a tener los votos suficientes. Un Congreso de minorías es un Congreso que se puede manipular más fácil, y un gobierno con un régimen hiperpresidencialista puede ejercer mayor presión política para que reformas importantes pasen”.
En ese sentido, insistió en que el resultado de las elecciones será determinante para el rumbo institucional del país. “Dependiendo de quién sea el presidente… la posibilidad de una Asamblea Nacional Constituyente es evidente”.
El debate sobre el “bloqueo institucional”
Durante la conversación, también cuestionó el uso del concepto de “bloqueo institucional”, frecuente en el debate político reciente.
“El llamado bloqueo institucional no es otra cosa que la oposición. Cambiar una Constitución porque no le pasan los proyectos a un presidente es querer eliminar la oposición… y cuando se elimina la oposición, se elimina la base de la democracia”.
Un cambio que va más allá de un gobierno
Para el jurista, uno de los elementos más relevantes es el impacto de estas decisiones en el largo plazo.
“Las consecuencias van más allá de los cuatro años de gobierno. No se está cambiando solamente la Constitución, se está cambiando el orden constitucional… y los colombianos no están eligiendo solamente quién los va a liderar, sino qué tipo de gobierno van a tener y hacia dónde quieren ir como país”.
Reelección, una puerta cerrada
En medio de ese panorama, Gaona también se refirió a la posibilidad de una reelección presidencial, un tema que ha vuelto al debate público.
“A ningún título… nadie puede ser reelegido como presidente de la República, incluyendo a alguien que se presente como vicepresidente. El colombiano no tiende a usar el poder para resolver problemas, sino para crear nuevos, y la ambición política se perpetúa de esa manera”.
Más allá de la coyuntura electoral, el planteamiento de Gaona deja una lectura de fondo: el país podría estar ante una redefinición de su equilibrio institucional. En ese escenario, la discusión sobre la constituyente, el rol del Congreso y la concentración del poder deja de ser un debate técnico y se convierte en una decisión estructural sobre el modelo de Estado que Colombia quiere sostener.
