¿Por qué será tan fácil juzgar?

Mar, 27/08/2019 - 08:54
Señalar es de los actos más comunes de la vida cotidiana. Tenemos una capacidad enorme para usar nuestro dedo apuntador, para criticar, reprochar o tildar el acto ajeno.  ¿Será posible una vida s
Señalar es de los actos más comunes de la vida cotidiana. Tenemos una capacidad enorme para usar nuestro dedo apuntador, para criticar, reprochar o tildar el acto ajeno.  ¿Será posible una vida sin amonestaciones? O mejor, ¿será posible dejar de calificar a los demás y concentrarnos más en nuestros desaciertos y trabajar sin pausa en corregirlos? Creemos que sí. En todos los sectores de la sociedad, incluso desde la familia, es habitual estar mucho más pendiente de las fallas de quienes nos rodean. Nos hemos convertido en jueces implacables, lejos de cualquier imperfección, venidos a desaparecer el error del mundo que habitamos. Qué error. Esa sí es una falla. El ser humano está llamado a ayudar a que sus amados sean mejores, y a perfeccionarse continuamente a sí mismo. No vinimos a ser los salvadores, ni a pedirle cuentas a otros, para eso existen (o por lo menos para quienes somos creyentes) cortes superiores donde al final de nuestros días rendiremos las cuentas requeridas. Desde todo punto de vista la crítica va de la mano con la insatisfacción. La gente peca, por lo mucho o por lo poco que hace, “siempre le falta el centavo pal´peso”. Qué hartera vivir así. Pendientes de las caídas de los demás para sentirnos superiores, o para correr en su auxilio, por el único interés de sentirnos necesarios; o peor aún, alertas frente al triunfo de los otros, para salir a subestimarlo. Dejemos de ver a los demás y empecemos mejor a contemplarlos. Cuando se contempla se mira con los ojos del alma, miramos con amor, con sabiduría, con respeto, con compasión y alejamos por completo la envidia y la malicia que tanto daño le hace a esta sociedad tan amargada. Caminemos sintiendo que somos parte de algo, sintamos el edificio, el barrio, la empresa, la ciudad, el país como verdaderamente nuestros. En la medida que sentimos que pertenecemos lo cuidamos, lo valoramos, lo mejoramos. Ya está bueno de tanto ataque. Jaime Valdivieso C. @javalaca2 @mariovalca #CompromisoHumano
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