En su primer pronunciamiento oficial tras la muerte del líder supremo iraní, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó el fallecimiento del ayatolá Ali Jamenei y anunció que la ofensiva militar contra Irán continuará “con toda su fuerza” hasta cumplir los objetivos estratégicos de Washington.
El mandatario aseguró que en las últimas 36 horas Estados Unidos y sus socios lanzaron la “Operación Furia Épica”, a la que describió como una de las ofensivas militares “más grandes, complejas y abrumadoras que el mundo haya visto”.
“Hemos atacado cientos de objetivos en Irán, incluidas instalaciones de la Guardia Revolucionaria y sistemas de defensa aérea iraníes”, afirmó. También señaló que fueron destruidos nueve buques y una instalación naval “en cuestión de minutos”.
“Jamenei ha muerto”
Trump confirmó la muerte del líder supremo iraní en términos contundentes.
“El que fuera líder supremo de Irán, el ayatolá Jamenei, ha muerto”, declaró. Lo calificó como responsable de la muerte de “cientos e incluso miles de estadounidenses” y de la masacre de miles de personas en distintos países.
Según el presidente, tras conocerse la noticia, en Irán “se escucharon las voces del pueblo vitoreando y celebrando en las calles”. Añadió que parte del mando militar iraní ha desaparecido y que muchos estarían buscando rendirse. “Quieren inmunidad. Están llamando por miles”, sostuvo.
Bajas estadounidenses y advertencia
El presidente informó que tres miembros del servicio militar estadounidense murieron en combate durante la operación y reconoció que podrían registrarse más bajas.
“Estados Unidos vengará sus muertes y asestará el golpe más severo contra los terroristas que han librado una guerra contra la civilización”, afirmó.
Advirtió que las operaciones de combate continúan en este momento y seguirán hasta que todos los objetivos se hayan cumplido.
El argumento nuclear
Trump insistió en que no permitirá que Irán posea armas nucleares o misiles de largo alcance.
“No podemos permitir que una nación que crea ejércitos terroristas posea tales armas”, dijo, al señalar que eso permitiría al régimen “extorsionar al mundo para imponer su voluntad”.
Sostuvo que Estados Unidos tiene el ejército “más fuerte que el mundo haya visto jamás” y que ahora está usando ese poder “para el bien”.
Llamado a la rendición y al pueblo iraní
En uno de los apartes más directos de su discurso, el mandatario instó a la Guardia Revolucionaria, al ejército iraní y a la policía a deponer las armas a cambio de inmunidad.
“O enfrenten una muerte segura”, advirtió.
También llamó a los “patriotas iraníes que anhelan la libertad” a aprovechar el momento y recuperar su país.
“Les hice una promesa y la cumplí. El resto dependerá de ustedes, pero estaremos allí para ayudar”, concluyó.
