Este 13 de marzo vence el plazo ordinario para inscribir candidaturas a la Presidencia y Vicepresidencia de la República de cara a las elecciones del 31 de mayo de 2026. Pero el calendario no se cierra aquí. Desde el 16 de marzo empieza una fase distinta: ajustes a candidaturas ya inscritas, publicación de las fórmulas aceptadas, revisión de eventuales inhabilidades y nuevos hitos administrativos antes de la primera vuelta.
No todo queda congelado esta noche
El cierre de este jueves marca el fin de la inscripción ordinaria de candidaturas y de promotores del voto en blanco. Aun así, no significa que desde mañana quede inmóvil toda la baraja presidencial. La Registraduría Nacional del Estado Civil (RNEC) prevé una excepción para los candidatos que hayan sido escogidos en consultas interpartidistas coincidentes con las elecciones de Congreso del 8 de marzo: en esos casos, la fórmula presidencial puede inscribirse dentro de los cinco días hábiles siguientes a la declaratoria de esos resultados.
Del 16 al 20 de marzo se pueden hacer cambios
El siguiente tramo del calendario va del 16 al 20 de marzo. En esos cinco días hábiles se puede modificar una candidatura ya inscrita, pero no abrir una nueva inscripción ordinaria. La diferencia importa porque evita una confusión frecuente: después del 13 de marzo todavía puede haber movimientos, pero dentro de una ventana limitada y sobre candidaturas que ya entraron al proceso.
El 22 de marzo llega la primera lista oficial
El 22 de marzo la RNEC debe publicar la relación de candidaturas cuyas inscripciones fueron aceptadas. Ese mismo paso activa otra revisión: los listados se remiten a los organismos competentes para certificar posibles causales de inhabilidad, con mención expresa a la Procuraduría General de la Nación. Ahí cambia el foco de la conversación pública: se pasa de quién logró inscribirse a quién quedó formalmente en carrera y con qué eventuales reparos jurídicos.
Después siguen la depuración y la organización de la elección
El calendario mantiene otros hitos relevantes. El 31 de marzo vence la inscripción de ciudadanos para votar por cambio de residencia y comienzan los espacios gratuitos en medios asignados por el Consejo Nacional Electoral (CNE). El 16 de abril inicia la propaganda electoral contratada en televisión. Más adelante, el 30 de abril vence el plazo para modificar candidaturas revocadas por causas constitucionales o legales, o por una inhabilidad sobreviniente o detectada después de la inscripción.
La oferta solo queda cerrada por completo al final
Todavía queda una última excepción: hasta el 20 de mayo se podrá inscribir un nuevo candidato únicamente en caso de muerte o incapacidad física permanente. Luego vendrán la votación en el exterior, desde el 25 de mayo, y la primera vuelta presidencial el 31 de mayo, día en que también arrancan los escrutinios distritales, municipales y auxiliares. Más que un portazo, el calendario funciona como una cadena de cierres sucesivos: primero se inscribe, luego se corrige, después se publica y se revisa, y solo al final queda definida por completo la oferta electoral.
