La candidatura de María del Mar Pizarro a la Cámara por Bogotá entró en una zona de incertidumbre a cinco días de las elecciones legislativas del 8 de marzo. En el Consejo Nacional Electoral (CNE) cursa una ponencia que pide revocar su inscripción por presunta doble militancia, y la Sala Plena tiene previsto discutir el caso este martes 3 de marzo.
El eje del expediente es más concreto de lo que parece. Pizarro hoy ejerce como representante a la Cámara por Colombia Humana, pero para las elecciones de 2026 se inscribió con el aval del Pacto Histórico. Según la ponencia de los magistrados Cristian Quiroz y Alfonso Campo, ese cambio sí tendría efectos jurídicos porque, para este proceso electoral, el Pacto Histórico cuenta con personería jurídica propia y distinta a la de Colombia Humana. Bajo esa lectura, la candidata habría llegado a la nueva inscripción sin una desvinculación oportuna de su colectividad de origen.
El punto que puede cambiar el caso
La discusión no se agota en la revocatoria. La Sala Plena también tiene prevista la ponencia sobre la fusión por absorción de Colombia Humana dentro del Pacto Histórico. Ese cruce es clave: si el CNE aprueba esa integración, pierde fuerza la tesis de que Pizarro pasó de una personería jurídica a otra completamente distinta. Por eso el caso no solo mide la situación de una candidata, sino la manera en que el tribunal está trazando la frontera entre coalición, partido y fusión a pocos días de la votación.
¿Por qué llega en un momento sensible?
El expediente de Pizarro no aparece aislado. El 4 de febrero, el CNE revocó la inscripción de la lista del Pacto Histórico a la Cámara por Bogotá, y pocos días después el movimiento reinscribió sus listas mientras mantenía la expectativa de una eventual fusión con Colombia Humana. Desde entonces, el bloque oficialista viene navegando una incertidumbre jurídica que ahora vuelve a concentrarse en uno de sus nombres más visibles en la capital.
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¿Qué está en juego?
En lo inmediato, lo que se define es si María del Mar Pizarro puede seguir o no en la contienda del 8 de marzo. Si la Sala Plena aprueba la revocatoria, la candidata todavía podría interponer un recurso de reposición en la audiencia de adopción y notificación de la decisión. Si, en cambio, prospera la tesis de la fusión, el soporte jurídico del reclamo contra su inscripción podría cambiar de manera sustancial.
¿Qué sigue?
La clave ahora es la votación de la Sala Plena del CNE. Hasta que ese pronunciamiento no ocurra, la candidatura de Pizarro no está ni caída ni blindada. Lo que hay, por ahora, es un pulso entre dos ponencias que se cruzan sobre el mismo problema: si el CNE ve en este caso un cambio irregular de partido o una reorganización interna del mismo bloque político.
