Un balance regional reporta nueve cambios de orientación política desde 2022, en un contexto de bajo crecimiento e inseguridad.
Un balance sobre América Latina reporta que nueve países cambiaron de orientación política desde 2022. El movimiento, en su mayoría hacia la derecha, se da en una región donde pesan el bajo crecimiento, la inseguridad y el desgaste de varios oficialismos.
Los países que cambiaron
El recuento principal del informe “Latin America’s Party Landscape Shifts to the Right”, de la fundación alemana Konrad-Adenauer-Stiftung, ubica seis giros de izquierda a derecha: Argentina, Bolivia, Chile, Costa Rica, Honduras y Panamá. A esos casos suma tres cambios de derecha a izquierda: Brasil, Colombia y Uruguay. Con ese balance, el documento concluye que, desde 2025, las fuerzas conservadoras y de derecha pasaron a dominar numéricamente el liderazgo político de la región.
En ese mismo panorama, México, República Dominicana, Ecuador, El Salvador y Paraguay aparecen como países sin cambio de orientación en el período revisado. El informe también deja por fuera a Haití por su inestabilidad y no incorpora a Venezuela, Nicaragua y Cuba dentro del grupo de democracias comparadas. La tabla del documento, sin embargo, también clasifica a Guatemala como un giro hacia el centroizquierda, una diferencia interna que el texto no desarrolla en su resumen principal.
¿Qué problemas se repiten en la región?
Más que un solo alineamiento ideológico, el cambio coincide con una agenda regional marcada por problemas parecidos. El informe de Konrad-Adenauer señala que las candidaturas ganadoras han puesto el acento en seguridad, orden público, reforma económica y rechazo a las redes políticas asociadas a la antigua “marea rosa”. También describe un patrón de voto castigo contra gobiernos percibidos como fallidos, sin importar su signo político.
Esa lectura coincide con datos de Latinobarómetro 2024. El estudio reporta que en 10 de 17 países el principal problema mencionado por la ciudadanía es la economía. A nivel regional, la seguridad ocupa el segundo lugar, con 22 %, y los problemas de política y corrupción el tercero, con 16 %. El mismo informe añade que la preocupación por corrupción supera el 10 % en todos los países salvo dos.
A ese escenario se suma el desempeño económico. La CEPAL advirtió en su estudio de 2025 que América Latina y el Caribe sigue en un período prolongado de bajo crecimiento y proyectó una expansión regional de 2,2 % en 2025 y 2,3 % en 2026. Ese contexto reduce el margen de maniobra de los gobiernos y mantiene abiertas las presiones sobre empleo, ingresos y costo de vida.
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Lo que sigue
El reordenamiento no cierra el mapa político regional. El mismo informe ubica las elecciones de Perú, Colombia y Brasil como pruebas clave para medir si la tendencia se mantiene o vuelve a cambiar. Por ahora, el dato consolidado es que la región entró en una nueva fase de alternancias, con campañas cruzadas por seguridad, economía y corrupción como temas comunes.
