En medio del crecimiento sostenido de la cerveza artesanal en Colombia, 3 Cordilleras anunció el lanzamiento de “La Mona”, una Blonde Ale diseñada para integrarse a la rutina de consumo y ampliar el alcance de este segmento en el país.
La apuesta responde a un cambio en el comportamiento del consumidor: ya no se trata solo de explorar nuevas cervezas, sino de incorporar opciones artesanales de manera más frecuente en la vida cotidiana.
De tendencia a hábito
El segmento artesanal muestra señales claras de consolidación. Según datos de Kantar, cerca del 40% de los consumidores de cerveza en Colombia ya prefieren opciones artesanales, especialmente en momentos de mayor consumo como los fines de semana.
A esto se suma el crecimiento de la industria: la participación de la cerveza artesanal pasó de 0,32% en 2020 a 0,45% en 2024, mientras que la producción nacional aumentó de 330 hectolitros en 2016 a más de 36.000 en 2024.
Este comportamiento refleja una transición del consumidor desde la experimentación hacia la repetición, impulsando estilos más equilibrados y fáciles de beber.
Una puerta de entrada al mundo artesanal
En ese contexto, la Blonde Ale se posiciona como una de las principales puertas de entrada al segmento. De acuerdo con The Craft Drinking Lab, su perfil balanceado y refrescante facilita la migración desde cervezas industriales hacia opciones artesanales.
“La Mona” busca precisamente ocupar ese espacio: una cerveza versátil, pensada para distintos momentos de consumo y con un perfil que favorece su adopción en compras recurrentes.
“Estamos viendo cómo el consumidor artesanal evoluciona. Ya no se trata solo de probar algo diferente, sino de encontrar una cerveza que pueda estar presente en más momentos. La Mona es una cerveza pensada para quienes buscan vivir el universo artesanal de manera relajada y auténtica, y representa ese equilibrio entre carácter artesanal y facilidad para disfrutarla una y otra vez”, afirmó Juanchi Vélez, abad cervecero de la marca.
El lanzamiento también refleja cómo la categoría artesanal empieza a dejar de ser un nicho para convertirse en una opción cada vez más integrada al consumo masivo.
