El Comité Autónomo de la Regla Fiscal (CARF) publicó un comunicado en el que advierte que el aumento del salario mínimo para 2026 puede tener efectos relevantes sobre las finanzas públicas. El punto no es solo la cifra del incremento, sino cómo esa decisión termina moviendo gastos del Estado y, de paso, el recaudo.
Qué es el CARF y por qué importa
El CARF es un organismo técnico e independiente, adscrito al Ministerio de Hacienda, creado para vigilar la regla fiscal y emitir conceptos no vinculantes sobre sostenibilidad fiscal. Su integración, según la ley, incluye siete miembros: cinco expertos independientes y dos presidentes de comisiones económicas del Congreso, con alternancia. En términos prácticos, su peso está en que deja trazabilidad pública: no define política salarial, pero sí pone números y supuestos sobre la mesa.
El aumento de 2026: el escenario que analiza el comité
El salario mínimo de 2026 se fijó por decreto tras no lograrse un acuerdo en la mesa tripartita. Dando lugar a un incremento cercano a 23%, con un valor mensual de COP $1.750.905 y un auxilio de transporte de COP $249.095.Con ese punto de partida, el CARF calcula cuánto se ajusta la “caja” del Estado cuando el mínimo sube de forma marcada.
Por qué el salario mínimo también mueve el gasto público
El comunicado insiste en algo que suele quedar por fuera del debate: el salario mínimo funciona como referencia para varios rubros estatales.
- Pensiones: si una parte del sistema reconoce mesadas en rangos cercanos al mínimo, un aumento alto puede elevar obligaciones de pago.
- Nómina pública: algunos salarios se ubican en ese umbral o se negocian usando el mínimo como “piso”, lo que empuja el gasto.
- Recaudo tributario: si sube el costo laboral, puede caer el margen empresarial y eso, a su vez, reflejarse en menor impuesto de renta corporativa.
Las cifras del CARF y lo que no está medido
El comité estima un efecto fiscal mínimo de COP $5,3 billones en 2026 (0,3% del PIB) y de COP $8 billones desde 2027 (0,4% del PIB). El salto entre 2026 y 2027 se explicaría porque algunos impactos se consolidan con el tiempo. El propio CARF advierte límites del cálculo: menciona efectos en contratos de bienes y servicios (como vigilancia y aseo) y ajustes pensionales que pueden requerir mecanismos de cobertura, pero no los cuantifica por falta de información. También plantea que podría haber un efecto positivo por mayor consumo, aunque no lo incorpora en la cifra central.
- Le puede interesar: Qué gana y qué arriesga Colombia en el Consejo de Seguridad de la ONU
El mensaje del CARF no es un veto al aumento. Es una alerta sobre el costo fiscal y sobre lo difícil que puede ser cumplir la regla fiscal si el déficit se amplía, especialmente en un contexto de estrechez presupuestal.
