La violencia política volvió a sacudir al país tras el ataque armado contra el esquema de seguridad del senador Jairo Castellanos, ocurrido en el municipio de Fortul, Arauca. El atentado dejó dos escoltas asesinados, generó el secuestro temporal de tres integrantes del equipo y encendió las alarmas sobre la seguridad de líderes políticos en zonas con presencia de grupos armados ilegales.
El hecho ocurrió cuando la caravana del senador, candidato a la reelección por el Partido Verde, se movilizaba por una región estratégica del oriente colombiano. De acuerdo con las autoridades, uno de los vehículos fue impactado con al menos 50 disparos, otro fue hurtado y tres miembros del equipo fueron retenidos y luego liberados.
El senador no viajaba en las camionetas atacadas y se encontraba en ese momento en Yopal, por lo que salió ileso, según confirmó la agencia EFE.
Las primeras hipótesis oficiales apuntan al Ejército de Liberación Nacional (ELN) como presunto autor del atentado. Así lo indicó el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, quien aseguró que el ataque habría sido “posiblemente perpetrado por el cartel del ELN”, grupo con fuerte presencia en Arauca.
El atentado se produjo en medio de un clima de creciente violencia electoral, lo que ha generado preocupación entre autoridades y organizaciones políticas.
Leandro Castellanos: miedo, dolor y un mensaje contundente
Tras conocerse lo ocurrido, Leandro Castellanos, exarquero profesional y actual concejal de Bogotá, manifestó públicamente su temor por su vida y la de su familia. El exfutbolista, con pasado en Independiente Santa Fe, América de Cali, Deportivo Cali, Medellín, Cúcuta Deportivo y la Selección Colombia, expresó su dolor por la pérdida de los escoltas.
“Con lágrimas y con un miedo profundo por la vida de mi familia, debo honrar a quienes nos arrebataron”, señaló Castellanos en un mensaje difundido a medios.
Por su parte, el senador Jairo Castellanos calificó el ataque como un “acto cobarde” y lamentó la muerte de quienes integraban su esquema de protección. “Uno llevaba conmigo 10 años, el otro casi dos. Eran parte de nuestra familia. Nos salvó Dios de milagro”, afirmó.
Homenaje a los escoltas asesinados
El concejal también dedicó palabras de solidaridad a las familias de las víctimas, entre ellas la de Esmely Manrique, integrante de la Policía Nacional, destacando su vocación de servicio y compromiso con la protección del senador.
“Ofrendaron la vida para salvar la nuestra”, expresó Leandro Castellanos, quien envió un mensaje de apoyo a los familiares, incluida la esposa de Manrique, que espera un hijo.
El atentado en Fortul vuelve a poner en evidencia los riesgos que enfrentan dirigentes políticos en Colombia y la urgencia de reforzar las medidas de seguridad en regiones afectadas por el conflicto armado.
