Luis Suárez relata una realidad que trasciende lo futbolístico para convertirse en un cuestionamiento al sistema judicial. Según el delantero del Sporting de Portugal, son ya 881 días, 28 meses, cerca de dos años y medio, en los que no ha podido ver a sus tres hijos mayores, a pesar de contar con resoluciones judiciales que avalan su derecho a relacionarse con ellos. Tal es la impotencia del samario, que decidió contar toda la situación en sus redes sociales. Recientemente, la justicia le dio la razón en dos frentes muy importantes.
Según el atacante de la Selección Colombia, en enero de 2026, la Audiencia Provincial de Granada cerró definitivamente una acusación de malos tratos en su contra. Él indica que los jueces no solo vieron mentiras en la denuncia de la madre, sino que descubrieron algo más grave: ella había aceptado un calendario de visitas apenas un mes antes de denunciarlo.
En abril de este mismo año, cuenta Suárez, la sección quinta de la Audiencia Provincial de Granada confirmó que la madre ha roto las reglas una y otra vez. Los jueces dejaron claro que, si el padre no ha podido hablar con sus hijos en más de un año, es simplemente porque ella lo ha decidido así, sin ninguna excusa legal que lo justifique.
A pesar de tener estos papeles en la mano, Luis sigue esperando. El problema es que, aunque gane en los juzgados, sus hijos siguen sin aparecer en su puerta. Él no solo pelea por sus derechos, sino por el daño emocional que este silencio les está causando a los pequeños.
"Honestamente no pido nada extraordinario. Solo quiero ejercer un derecho básico: estar con mis hijos y que ellos puedan crecer con su padre presente, al igual que mi hijo menor. Hoy, una vez más la justicia me da la razón. Pero la pregunta sigue en el aire: ¿Cuánto tiempo más tendrán estos niños que seguir privados de su padre", cuenta Suárez en su comunicado.
Con la esperanza de que el tiempo de espera esté llegando a su fin, Luis les envía una promesa a sus hijos: falta muy poco para que vuelvan a caminar juntos.
Esta situación de Luis Javier contrasta con su gran presente deportivo, donde es goleador y protagonista con su club. Además, es firme candidato a hacer parte de la convocatoria definitiva de la Selección Colombia para el Mundial.
