Mundial 2026

El reto mayor

Jue, 18/06/2026 - 08:04
Los colombianos tenemos que concentrarnos en construir un futuro mejor de la mano de Abelardo y José Manuel
Créditos:
KienyKe

Los países que se encuentran en un punto de inflexión se enfrentan a una oportunidad que pueden asumir o rechazar. Lo mismo ocurre con los individuos. Aquellos a quienes el destino les ofrece un desvío en su ruta, una encrucijada, y que, en medio de una crisis, no desaprovechan la oportunidad de tomarlo, descubren con los años que haber corregido un rumbo incierto fue, quizá, la decisión más importante de sus vidas. Ya sea por haber caído en el alcoholismo, la drogadicción, la ludopatía, la compulsión sexual o en varias de ellas a la vez, quienes reconocen su situación y deciden cambiar suelen comprobar muy pronto resultados extraordinarios.

En mi caso, lo viví en 2007, cuando me vi confrontado con una situación extrema. Aquello me llevó a tomar una decisión que marcaría mi vida hasta el presente y, muy seguramente, durante el tiempo que me quede por vivir. Le agradezco a Dios que me hubiera mostrado un sendero capaz de desviarme de una ruta que parecía conducir a la perdición y que me hubiera concedido una nueva oportunidad.

Los colombianos atravesamos hoy un momento decisivo. Venimos de décadas de desaciertos que se han ido agravando hasta desembocar en extremos como los que padecemos ahora, después de cuatro años de suplicio, envueltos en una retórica negacionista por parte de quienes gobiernan y de sus seguidores, semejante a la de quienes son incapaces de reconocerse a sí mismos y se resisten a aceptar su condición de alcohólicos, drogadictos o jugadores compulsivos.

Cuando intento comprender por qué personas inteligentes, educadas y de buenas costumbres, con quienes mantengo relaciones cordiales e incluso afectuosas, se empeñan en negar lo que, para mí, son los evidentes desastres de una política populista, corrupta, dañina y complaciente con la criminalidad; cuando justifican sus resultados mediante cifras seleccionadas, lugares comunes o argumentos sustentados en informaciones acomodaticias, encuentro una sola explicación posible: el negacionismo.

El negacionismo no consiste únicamente en ignorar los hechos, sino en construir mecanismos de defensa para no ver aquello cuya aceptación obligaría a revisar convicciones profundas, reconocer errores propios o asumir responsabilidades incómodas. Tal vez por eso sea uno de los retos más difíciles que enfrentan tanto las personas como las sociedades: admitir que se ha equivocado el camino y encontrar el valor para cambiar de rumbo antes de que sea demasiado tarde.

La negación de una condición de dependencia en el individuo puede extrapolarse a los radicalismos en cuestiones políticas. Ese negacionismo no surge necesariamente de la ignorancia; por el contrario, en ciertos casos la persona está muy documentada y cuenta con sustentos filosóficos adquiridos tras años de estudio. Por eso no es de extrañar que aparezca entre personas inteligentes, cultas y moralmente respetables. La inteligencia no inmuniza contra el autoengaño y, como tampoco es de extrañar, puede transformarlo en algo sofisticado. Una persona brillante es capaz de construir argumentos más elaborados para proteger una identidad política que se ha convertido en parte de sí misma.

El alcohólico niega su condición justificándose como un simple bebedor social. Para él, alcohólico es siempre aquel que bebe más que él mismo. El jugador compulsivo está convencido de que no solo recuperará lo perdido, sino de que llegará a hacerse millonario; por ello, no duda en endeudarse y realizar una apuesta cada vez más arriesgada. Vale la pena anotar que la coincidencia entre el Mundial de Fútbol y las elecciones ha despertado significativamente la afición por las apuestas, como puede verse en los millones de dólares que se juegan alrededor de los comicios colombianos.

Ya en el terreno político, es necesario señalar que quien permanece atrapado en una relación destructiva encuentra siempre una justificación para continuar en ella. Aceptar la realidad supone un costo emocional enorme: reconocer que se ha perdido tiempo, que se han tomado malas decisiones o que se ha contribuido a un daño mayor. Por eso la negación resulta tan seductora.

Tal vez ni quienes estamos con Abelardo ni quienes están con Cepeda seamos plenamente conscientes de que el reto mayor consiste en desprendernos del apego a una manera de concebir la política que, en sus extremos, enfrenta a la ultraizquierda con la ultraderecha cuando la elección presidencial parece ya definida y todo indica que el triunfo arrollador del Tigre se producirá el próximo domingo. Existe el temor de que sectores violentos, alentados por Petro y sus aliados, intenten generar desórdenes. Ya lo veremos. La baja de alias Niño Guerrero, así como el arresto con fines de deportación de Beto Coral, constituyen llamadas de atención para Bolívar, Carrillo y otros de su misma condición —que no son pocos— y que mantienen importantes intereses en el país del norte que tanto critican.

Sin duda, hay mucho que reclamarle a este nefasto gobierno. Estoy seguro de que la ley se aplicará a quienes deban responder ante ella. Los colombianos tenemos que concentrarnos en construir un futuro mejor de la mano de Abelardo y José Manuel. Ojalá los negacionistas que persisten en su ceguera abran los ojos, como ya lo han hecho millones, y se integren a la misión de hacer de Colombia la Patria Milagro que ya habita en nuestro imaginario.

Creado Por
Carlos Salas Silva
Este contenido corresponde exclusivamente a la opinión y perspectiva del artista, Carlos Salas. Las ideas, reflexiones y afirmaciones aquí expresadas no comprometen la línea editorial ni institucional de KienyKe
Más KienyKe
"Se llenaba la boca", Yeferson Cossio le sacó los trapitos al sol a WestCol refiriéndose a sus en vivo con políticos.
eón XIV confirmó que regresará al país donde fue misionero, obispo y obtuvo la nacionalidad peruana.
Un reportaje del Wall Street Journal puso a Cali en el centro del mapa del narcotráfico por su conexión con Cauca, el Pacífico y economías ilegales.
La Selección Colombia buscará un triunfo ante la RD Congo para asegurar su clasificación anticipada a los dieciseisavos de final.