Unos 12 millones de niños en el mundo sufren actualmente emaciación grave, la forma más letal de desnutrición infantil, en medio de un contexto en el que los conflictos, la crisis climática y las tensiones en la financiación humanitaria amenazan el acceso al tratamiento, alertó este lunes UNICEF, cuando se cumplen 30 años del uso del alimento terapéutico listo para usar.
Este producto, un sobre de pasta de cacahuete enriquecida con leche en polvo, aceites, azúcar y micronutrientes esenciales, ha revolucionado el tratamiento de la desnutrición aguda grave en menores de cinco años desde su creación en 1996.
Su administración en el hogar ha reducido la necesidad de hospitalización, ha disminuido los costes para las familias y ha bajado el riesgo de infecciones, con una tasa de recuperación cercana al 90 %, según datos de la agencia de la ONU.
Actualmente, 42,8 millones de niños y niñas padecen emaciación, de los cuales 12,2 millones se encuentran en estado grave, una condición que multiplica por 12 el riesgo de mortalidad frente a menores bien alimentados.
UNICEF destacó además en un comunicado que en 2025 examinó a 255 millones de niños para detectar esta condición y trató a más de 9 millones.
Un tratamiento que cambió la atención
El alimento terapéutico, que no requiere refrigeración ni agua y tiene una vida útil de 24 meses, proporciona 500 calorías por sobre y puede permitir la recuperación en un periodo de entre seis y ocho semanas.
UNICEF es el mayor comprador mundial de este producto, con 8.700 millones de sobres adquiridos y distribuidos entre 2003 y 2025.
"La herramienta ha transformado la manera en que tratamos la desnutrición infantil y ha salvado millones de vidas", afirmó la directora ejecutiva de UNICEF, Catherine Russell, quien advirtió sobre la necesidad de garantizar un suministro estable ante el aumento de las crisis globales.
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Riesgos para el suministro
La agencia subrayó además la importancia de reforzar los sistemas de producción y distribución, incluidos los fabricantes en países afectados por la desnutrición, para asegurar el acceso continuo al tratamiento en situaciones de emergencia. EFE
