La edición 38 de la Feria Internacional del Libro de Bogotá cerró con un balance contundente: 563.000 visitantes recorrieron sus espacios durante 14 días, confirmando su papel como uno de los encuentros culturales más importantes de América Latina.
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Del total de asistentes, más de 220.000 participaron en las 2.300 actividades programadas en 22 salas, donde se abordaron temas como ciencia, historia, diversidad, medio ambiente, política y literatura, bajo el lema “Escucharnos es leernos”.
Uno de los grandes protagonistas fue el pabellón de India, país invitado de honor, que recibió 300.000 visitantes. Su programación incluyó más de 105 actividades, 27 proyecciones audiovisuales, 7 exposiciones y la participación de 65 autores y expertos, además de una librería con 3.000 títulos.
La feria también destacó por su enfoque en la inclusión y la diversidad. De los 433 autores invitados, el 57 % fueron mujeres, y se desarrollaron 50 eventos dirigidos a personas con discapacidad y adultos mayores, con herramientas como interpretación en lengua de señas y materiales en braille.
El público joven tuvo un lugar central: más de 52.500 estudiantes de colegios públicos y privados asistieron a actividades infantiles y juveniles, mientras espacios como el pabellón de Rafael Pombo reunieron a miles de asistentes.
FILBo como motor del negocio editorial
El impacto de la FILBo no solo fue cultural, sino también económico. Durante el Salón Internacional de Negocios se realizaron 1.246 citas comerciales, con una expectativa de negocio que superó los 4,1 millones de dólares y la participación de compradores de 13 países.
En total, 566 expositores y representantes de 30 países hicieron parte de la feria, consolidando a Bogotá como un hub clave para la industria editorial en la región.
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La FILBo 2026 también apostó por llevar la literatura más allá de Corferias. Con 89 eventos en distintos espacios de Bogotá y actividades en ciudades como Medellín, Barranquilla y Pasto, la feria amplió su alcance territorial y acercó los libros a nuevos públicos.
Además, iniciativas como la ruta “Casa Común”, liderada por el Ministerio de las Culturas, lograron convocar a más de 105.000 personas y distribuir miles de ejemplares gratuitos, fortaleciendo el acceso a la lectura.
