La Justicia Especial para la Paz (JEP) ya tiene en su poder los primeros 18 expedientes enviados desde la Corte Suprema de Justicia para que, en el marco de los Acuerdos de Paz, se establezca la verdad sobre los crímenes cometidos durante los 50 años de conflicto armado.
A la entrega del material judicial, la presidente de la jurisdicción especial, Patricia Linares, aseguró que "ver esos 18 expedientes que los honorables magistrados hacen llegar a la JEP es una clara muestra de la crueldad a que llegó el conflicto en Colombia".
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Los expedientes son una recopilación de atentados, masacres y homicidios que dejaron huella en la memoria de los colombianos. Uno de ellos, cometido por las Farc, fue la masacre perpetrada por la columna ‘Teófilo Forero’ contra de la familia Turbay Cote, el 29 de diciembre del 2000 en el que perdieron la vida el congresista Diego Turbay Cote, su mamá, Inés Cote, y cuatro personas más en una carretera del Caquetá.
Uno de los expedientes que llama la atención es el del homicidio de monseñor Isaías Duarte Cancino por el que se responsabilizó en primera instancia al excandidato presidencial de la Farc, Rodrigo Londoño, más conocido como Timochenko; Pablo Catatumbo e Iván Márquez, líderes natos del exgrupo armado y del ahora partido, político bajo el cargo de homicidio agravado.
El hecho ocurrió el 16 de marzo de 2002, a la salida de la iglesia Buen Pastor en Cali. Al parecer monseñor Cancino se convirtió en una piedra en el zapato para las Farc por las críticas públicas que realizaba en su contra y los cabecillas del grupo subversivo estarían relacionados con su asesinato.
Se destaca además al interior de los folios entregados por la Corte a la JEP expedientes relacionados con miembros de las Fuerzas Militares por falsos positivos. Por ejemplo la ejecución extrajudicial de cuatro jóvenes en Montería en manos de Carlos Cesar Ospina Padilla y Martín Suárez Madera soldados en servicio en aquella época.
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Las víctimas identificadas como Luis Armando Campo, Alberto Mario Arias, José Ulices Pérez y Edwin Enrique Arias desaparecieron en Sincelejo pero sus cuerpos fueron hallados en Unguía (Chocó) con uniforme de guerrilleros. Tiempo después se determinó que no pertenecían al grupo subversivo y habían sido ejecutados como falsos positivos.
Las masacres y atentados que aparecen en este primer folio dan cuenta del carro bomba que estalló en Chapinero el 12 de agosto de 2010 y dejó 35 personas heridas. Otro de los casos es la masacre de Bojayá ocurrida el 2 de mayo de 2000, cuando miembros de las Farc lanzaron cuatro cilindros bomba a lugares en donde se habían refugiado los pobladores de este municipio que huían del fuego cruzado entre la exguerrilla, los paramilitares y el Ejército. En el hecho murieron 79 personas.
