La temporada de lluvias sigue generando estragos en Bogotá y Cundinamarca, con un aumento significativo de emergencias asociadas a inundaciones, deslizamientos y crecientes súbitas. Uno de los municipios más golpeados es Soacha, donde varios barrios han quedado cubiertos por el lodo tras las intensas precipitaciones de los últimos días.
De acuerdo con las autoridades locales, las situaciones más complejas se concentran en los sectores de Quintanares y La Esperanza. En estas zonas, organismos de socorro y entidades del municipio trabajan de manera coordinada para atender a las comunidades afectadas y mitigar los daños.
El alcalde de Soacha, Julián Sánchez, explicó que el Cuerpo Oficial de Bomberos se encuentra desplegado en Quintanares, mientras que la Oficina de Gestión del Riesgo y la Secretaría de Infraestructura adelantan intervenciones en La Esperanza, en articulación con la Defensa Civil. El objetivo es responder de manera oportuna a las emergencias y evitar mayores afectaciones.
El mandatario también señaló que parte de la problemática está relacionada con fallas en el sistema de alcantarillado, situación que se agrava por prácticas inadecuadas en la disposición de residuos. En ese sentido, hizo un llamado a la ciudadanía para evitar arrojar basuras que puedan obstruir las redes, teniendo en cuenta que las lluvias continuarán en los próximos días.
Paralelamente, la administración municipal avanza en obras que buscan dar una solución estructural a las inundaciones, una problemática histórica que ha afectado a Soacha durante décadas. “Mantenemos monitoreo permanente y coordinación activa para responder de manera oportuna en todos los puntos de la ciudad. La seguridad y tranquilidad de las familias soachunas es nuestra prioridad”, aseguró Sánchez.
El impacto de la temporada invernal no se limita a este municipio. En todo el departamento de Cundinamarca, al menos 25 municipios han reportado emergencias recientes como consecuencia de las fuertes lluvias.
Uno de los puntos más críticos se presenta en la vía que conecta Mosquera con La Mesa, donde dos tramos permanecen cerrados debido a la caída de rocas y material lodoso, especialmente en los sectores de Curubital y La Y. Equipos del concesionario y del Instituto de Caminos y Construcciones de Cundinamarca (ICCU) adelantan labores de remoción con el propósito de habilitar el paso este miércoles 29 de abril.
Otras afectaciones se han registrado en corredores viales como Anolaima–Corralejas, en el sector Alto del Trigo, así como en la Troncal del Rionegro, donde se reportan puntos críticos en zonas como Cucharal, Capitán, Pan de Azúcar y Paraíso.
Las cifras oficiales reflejan la magnitud de la situación. En lo corrido del año se han contabilizado 218 emergencias en Cundinamarca, de las cuales 54 ocurrieron únicamente en abril. La mayoría de estos eventos están relacionados con movimientos en masa, inundaciones y crecientes súbitas, lo que evidencia un incremento tanto en la intensidad de las lluvias como en su impacto sobre la infraestructura y las comunidades.
