La Alcaldía de Buenaventura declaró la calamidad pública luego de que una falla en una tubería principal dejara a gran parte de la ciudad sin suministro de agua durante más de tres días.
Según las autoridades locales, la afectación compromete cerca del 70 % del abastecimiento del distrito, lo que ha generado una emergencia que ya supera la capacidad de respuesta institucional.
Colegios, hospitales y centros de detención, entre los afectados
La alcaldesa de Buenaventura, Ligia del Carmen Córdoba, advirtió que la falta de agua está perjudicando a cientos de niños y jóvenes que no han podido recibir clases. Además, alrededor de 70 pacientes renales se han visto afectados por la suspensión de sus tratamientos.
A esto se suma la situación en los centros de detención, que, según la administración local, están al borde del colapso. De igual forma, se reportaron fallas en la infraestructura pública y dificultades para garantizar condiciones mínimas de salubridad.
La mandataria local señaló que la emergencia requiere apoyo urgente del Gobierno nacional, al considerar que la crisis no puede ser atendida únicamente con los recursos del distrito. “La gestión del riesgo es una responsabilidad compartida entre la Nación y las autoridades locales, corresponde al Gobierno nacional intervenir”, manifestó la alcaldesa.
Buenaventura, un punto estratégico para Colombia
La emergencia ocurre en una ciudad clave para el país. Buenaventura es el principal puerto del Pacífico colombiano y uno de los nodos logísticos más importantes de Colombia. Por allí se moviliza cerca del 40 % de la carga marítima de comercio exterior no minero-energética y más del 50 % del comercio exterior contenerizado nacional, según reportes recientes de la Cámara de Comercio de Cali citados por medios económicos.
Por su ubicación estratégica, el distrito conecta al país con mercados de Asia, América y otros destinos internacionales. Por eso, una crisis prolongada en sus servicios básicos no solo afecta la vida diaria de sus habitantes, sino que también evidencia la fragilidad de una ciudad fundamental para la economía nacional.
