María José Marín tiene apenas 19 años, pero este sábado demostró que posee un futuro brillante en el golf. Se coronó en el Augusta National Women's Amateur con una exhibición de estrategia y temple, firmando una tarjeta final de 68 golpes para un acumulado de 14 bajo par.
Su victoria no fue un camino libre de obstáculos, sino una lección de madurez en la que supo balancear una planificación nítida con el instinto en los momentos de mayor tensión. El punto crítico llegó en el Amen Corner, donde Marín priorizó la inteligencia sobre la agresividad para encadenar tres pares determinantes. Desde el "milagro" de salvar el par en el hoyo 1 hasta la arriesgada decisión en el 13, la colombiana demostró que el escenario más exigente del mundo se conquista, ante todo, con la cabeza.
Un talento forjado desde la infancia
El título en Augusta es el resultado de años de preparación y un camino trazado entre competencias nacionales e internacionales. María José empezó a practicar golf a los 3 años por influencia familiar; tanto su abuelo como su padre lo practicaban, siendo este último su mayor apoyo para desarrollar sus habilidades en el deporte. De hecho, a él le dedicó el triunfo.
"Es muy difícil agradecer a solo una persona, pero diría que mi papá: el que me trajo al deporte, el que me inculcó el amor y por el que no estaría acá”, fue la declaración de 'Majo' reseñada en la web de la Federación Colombiana de Golf.
Su formación académica y deportiva se consolidó en Estados Unidos, donde destaca como jugadora de la Universidad de Arkansas. En dicha institución cursa estudios de Contaduría, carrera que eligió por su otra gran pasión: los números y los negocios.
A nivel competitivo, es reconocida como una de las mejores jugadoras universitarias en EE. UU. tras ganar el Campeonato Individual de la NCAA 2025. Además de sus éxitos en torneos juveniles y amateurs de élite, es campeona de los Juegos Centroamericanos y del Caribe 2023 y del Sudamericano Amateur Femenino en 2024 y 2025. Asimismo, es la segunda colombiana en levantar el trofeo del WALA (Women’s Amateur Latin America), siguiendo los pasos de Valery Plata.
"A las que están comenzando, que nunca dejen de soñar. Hoy me disfruté toda la ronda, hasta los ‘bogeys’, porque es un privilegio estar acá”, concluyó Marín.
