Si yo fuera Yuberjen no agradecería nada a Colombia, ni a los colombianos. ¿Agradecer qué? Si me han ignorado durante años.
Si yo fuera Yuberjen no hablaría con periodistas. ¿Para qué? Si ellos me han invisibilizado.
Si yo fuera Yuberjen le pediría a Santos, Uribe, Petro y a todos los políticos que no me felicitaran, que no trinaran nada con mi nombre, que no me mencionaran. Mejor que se pongan a trabajar por el deporte, por los que vienen atrás de mi y que aún no son famosos y que por supuesto ignoran, como me ignoraron a mi.
Si yo fuera Yuberjen me iría de Colombia. Pediría que el dinero que me van a dar por la medalla que me gané, me la consignarán en la cuenta de un país más agradecido, más consiente, menos hipócrita y más propositivo.
Si yo fuera Yuberjen ignoraría el ambiente que me espera cuando regrese de Rio. Ya me los imagino; periodistas evitando con sus micrófonos y sus preguntas tontas que le de un abrazo a mi madre, la única que se merece el oro.
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Si yo fuera Yuberjen pediría a mi familia que no acepte entrevistas, que tengan calma, que sigan trabajando o intentando trabajar, que sigan sobreviviendo, porque así como nos adulan hoy, nos olvidaran mañana.
Si yo fuera Yuberjen aprovecharía para echar al agua a todos los que me prometieron cosas y no cumplieron, a todos los que se quieren aprovechar de mi talento, a todos los pusilánimes.
Si yo fuera Yuberjen me aferraría a mi familia los que hoy llegan a mi casa, mañana no volverán.
Si yo fuera Yuberjen no vería noticias. ¿Para qué? Sé que usan mi imagen para ignorar cualquier cantidad de problemas, corrupción, politiquería, hambre.
Si yo fuera Yuberjen seguiría agradeciéndole a Dios, es el único que nunca me abandonó, aunque no lo conozco, sé que existe, los políticos y fanatices existen, pero nunca están.
