A Victor Glover le corresponde uno de los puestos más sensibles de Artemis II: será el piloto de la misión con la que la NASA volverá a llevar seres humanos hacia la Luna por primera vez en más de 50 años. El vuelo, de unos diez días, no busca alunizar, sino probar con tripulación a bordo los sistemas de la nave Orion y del programa Artemis en el espacio profundo. En esa misión, Glover no aparece solo como una figura histórica, sino como una pieza operativa central.
Su nombre también quedará ligado a otro hito: será la primera persona de color en una misión lunar. Pero ese dato, por sí solo, no alcanza a explicar por qué la NASA lo puso ahí. Su selección tiene más que ver con una trayectoria acumulada durante años, en la que se cruzan la ingeniería, la aviación militar, las pruebas de vuelo y una experiencia espacial que ya lo había probado lejos de la Tierra.
Del uniforme naval a la NASA
Glover nació en Pomona, California, y estudió Ingeniería General en California Polytechnic State University, donde, según la NASA, fue además atleta en dos deportes y mantuvo una fuerte vinculación comunitaria. Después vinieron tres maestrías: una en Ingeniería de Pruebas de Vuelo, otra en Ingeniería de Sistemas y una más en Arte y Ciencia Operacional Militar. Esa formación ya anticipaba el tipo de perfil que terminaría construyendo: no solo un piloto, sino alguien acostumbrado a entender sistemas complejos y a tomar decisiones en ambientes de alta exigencia.
Su entrada al mundo aeroespacial no fue directa. Primero hizo carrera en la Marina de Estados Unidos. Allí comenzó entrenamiento de vuelo, obtuvo sus “wings of gold” en 2001 y luego pasó a operar aviones F/A-18. Más tarde fue escogido por la Marina como piloto de intercambio para asistir a la Air Force Test Pilot School, donde voló más de 30 aeronaves en Estados Unidos e Italia. Después trabajó como piloto de pruebas en el escuadrón VX-31, evaluando sistemas de armas en aeronaves como el Hornet, el Super Hornet y el EA-18G Growler. Esa etapa fue decisiva: lo puso en el punto donde la aviación deja de ser solo destreza y se convierte también en análisis, ensayo y validación técnica.
El giro final llegó en 2012, cuando fue seleccionado para una Legislative Fellowship y pasó a trabajar en Washington, en la Oficina de Asuntos Legislativos de la Marina, asignado al despacho de un senador de Estados Unidos. Mientras cumplía ese rol, hizo además un certificado en estudios legislativos en Georgetown. Y fue justamente ahí, en ese cruce poco usual entre uniforme, política pública y formación técnica, donde lo escogió la NASA en 2013 como parte de la clase 21 de astronautas.
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El astronauta y el padre de familia
Después de entrar a la NASA, Glover completó su entrenamiento como astronauta en 2015 y pasó por varios cargos internos antes de recibir su primera misión. En 2020 fue el piloto de Crew-1, la primera misión operativa de SpaceX para la NASA hacia la Estación Espacial Internacional. Allí pasó 168 días, trabajó como ingeniero de vuelo y completó cuatro caminatas espaciales. Ese antecedente ayuda a entender por qué hoy está en Artemis II: no será un debutante, sino un astronauta que ya conoce la operación real de una misión larga y exigente.
Fuera del traje, su vida también tiene otro ritmo. La NASA cuenta que está casado con Dionna Glover desde hace más de dos décadas y que ambos son padres de cuatro hijas: Genesis, Maya, Joia y Corinne. La familia ha vivido en varios estados y también en Japón, acompañando los distintos destinos de su carrera naval antes de que su vida profesional se moviera definitivamente hacia el espacio. Esa parte no es un adorno biográfico: ayuda a entender por qué su figura pública no se construye solo desde la técnica, sino también desde una imagen de disciplina familiar y estabilidad personal.
Por eso Victor Glover no encaja del todo en el perfil del astronauta presentado únicamente como símbolo. Lo es, sin duda. Pero en Artemis II la NASA lo escogió, sobre todo, porque reúne algo más difícil de reemplazar: experiencia de vuelo, formación técnica, manejo de sistemas complejos y trayectoria espacial previa.
