Donald Trump presentó el nuevo avión presidencial de Estados Unidos, un Boeing 747-8 recibido como regalo de Qatar. La aeronave, valorada en unos US$400 millones, será usada mientras se entregan los nuevos Air Force One encargados a Boeing.
El avión que llegó como regalo
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, presentó este viernes en la base aérea Joint Base Andrews, en Maryland, el Boeing 747-8 que servirá como nuevo Air Force One. La aeronave fue entregada por el Gobierno de Qatar y aceptada por Washington el año pasado como una solución temporal para la flota presidencial.
El avión, valorado en cerca de US$400 millones, fue mostrado en un hangar militar ante personal de la Fuerza Aérea. Trump descendió por las escaleras de la aeronave y defendió la decisión de usarla, pese a las críticas por tratarse de un regalo de un gobierno extranjero.
La aeronave no reemplaza de forma definitiva al programa oficial de renovación presidencial. Su función será servir como avión puente hasta que Boeing entregue los nuevos VC-25B, los modelos diseñados para suceder a los actuales aviones presidenciales. Esa entrega, que inicialmente estaba prevista para 2024, ahora se espera para 2028.
Costos, seguridad y críticas
Aunque el avión fue recibido como regalo, su adaptación para uso presidencial no es gratuita. La Fuerza Aérea de Estados Unidos informó que la aeronave fue modificada para cumplir con requisitos de seguridad, comunicaciones protegidas y operación presidencial. También indicó que el avión iniciará vuelos de comisión, una fase final de prueba antes de quedar disponible para misiones oficiales.
El costo exacto de la adaptación sigue siendo uno de los puntos más sensibles. El secretario de la Fuerza Aérea, Troy Meink, dijo en 2025 ante el Congreso que el reacondicionamiento costaría probablemente menos de US$400 millones. Sin embargo, legisladores demócratas y expertos habían advertido que el gasto podría ser mayor si se incluyen sistemas de defensa, comunicaciones, entrenamiento y repuestos.
La Casa Blanca y Trump han sostenido que aceptar el avión evita que los contribuyentes paguen por una aeronave nueva en el corto plazo. Sus críticos, en cambio, han cuestionado el posible conflicto de interés y los riesgos de seguridad asociados a adaptar un avión usado previamente por otro Estado.
La Fuerza Aérea aseguró que no se asumieron riesgos en seguridad ni en comunicaciones de misión. También señaló que buena parte del interior original del avión, configurado para un jefe de Estado, se mantuvo con cambios mínimos.
¿Qué sigue?
El nuevo Air Force One deberá completar los vuelos de comisión antes de ser usado por el presidente. Trump dijo que el avión participará en un sobrevuelo durante las celebraciones del 4 de julio, cuando Estados Unidos conmemora sus 250 años de independencia.
Mientras tanto, los actuales aviones VC-25A, en servicio desde la década de 1990, seguirán disponibles dentro de la flota presidencial. La decisión sobre qué aeronave usar dependerá de las necesidades de cada misión.
