La Organización de las Naciones Unidas (ONU) destacó avances en la implementación del Acuerdo de Paz en Colombia, pero advirtió que persisten focos de violencia en varias regiones y pidió reforzar las garantías de seguridad de cara a las elecciones presidenciales del próximo 31 de mayo.
Ante el Consejo de Seguridad, Miroslav Jenča, representante especial del secretario general, señaló que el país atraviesa “un momento importante de su vida política” tras las elecciones legislativas de marzo, que calificó como “en gran medida pacíficas e inclusivas”.
El diplomático reconoció el papel de las fuerzas de seguridad, los observadores y la Defensoría del Pueblo en la protección del proceso electoral, aunque insistió en la necesidad de garantizar una campaña presidencial “segura y pacífica, libre de violencia y estigmatización”.
También condenó las amenazas contra candidatos y subrayó que la protección de aspirantes y votantes debe ser prioridad.
La ONU advirtió que varias zonas rurales siguen afectadas por la presencia de grupos armados ilegales que disputan el control territorial y economías ilícitas, lo que se traduce en hechos de violencia contra la población civil.
El informe mencionó la situación en Catatumbo, donde se han registrado enfrentamientos, ataques con drones y riesgos por artefactos explosivos, además de dificultades en la llegada de ayuda humanitaria.
En paralelo, el organismo destacó que más de 11.000 exintegrantes de las antiguas FARC-EP continúan en proceso de reincorporación, aunque enfrentan problemas de seguridad, infraestructura y sostenibilidad económica.
La ONU señaló que el próximo Gobierno, que asumirá en agosto, tendrá el reto de consolidar la paz en los territorios más afectados por el conflicto y reiteró su acompañamiento al país en ese proceso.
