El papa León XIV lanzó una fuerte advertencia sobre el conflicto en Oriente Medio en plena Semana Santa, al denunciar que la guerra está impidiendo a miles de cristianos vivir uno de los momentos más importantes de su fe.
“En este comienzo de la Semana Santa… estamos más cerca que nunca de los cristianos de Oriente Medio que sufren las consecuencias de un conflicto atroz”, afirmó el pontífice tras el rezo del ángelus.
El papa advirtió que la violencia en la región ha limitado la práctica religiosa en uno de los periodos más sagrados del calendario cristiano.
“En muchos casos, no pueden vivir plenamente los ritos de estos días santos”, señaló.
El mensaje eleva la preocupación del Vaticano sobre el impacto directo del conflicto en la libertad religiosa y en las comunidades cristianas que permanecen en la zona.
Denuncian restricciones en Jerusalén durante el Domingo de Ramos
La tensión se refleja también en Jerusalén.
El Patriarcado Latino denunció que la policía israelí impidió la celebración del Domingo de Ramos en la Iglesia del Santo Sepulcro.
Según el comunicado, varios fieles fueron interceptados y obligados a regresar, en un hecho calificado como un “grave precedente” que afecta a millones de creyentes en todo el mundo.
El papa pide caminos urgentes de reconciliación y paz
Ante este escenario, el pontífice hizo un llamado directo a la comunidad internacional.
“Elevemos nuestra súplica al Príncipe de la Paz para que sostenga a los pueblos heridos por la guerra y abra caminos concretos de reconciliación y paz”, expresó.
Además, pidió no olvidar a quienes viven el conflicto en carne propia, señalando que su sufrimiento interpela la conciencia global.
Oración por víctimas y migrantes en medio del conflicto
El papa también extendió sus oraciones a las víctimas de la guerra, incluidos heridos y familiares, así como a los migrantes que han perdido la vida en el mar.
En particular, recordó a quienes han fallecido recientemente en el Mediterráneo, en medio de nuevas tragedias humanitarias.
