La política exterior de Estados Unidos atraviesa uno de sus momentos más tensos en años. Con operaciones militares en desarrollo sobre territorio iraní y tras la caída del gobierno de Nicolás Maduro, el presidente Donald Trump estaría evaluando nuevos movimientos estratégicos en el hemisferio occidental.
En algunos medios estadounidenses se sostiene que dentro de la administración de Trump, ya se habla abiertamente de Cuba como el siguiente punto de interés en la agenda de Washington.
La escalada comenzó con un ataque relámpago ordenado por Trump que terminó enviando al mandatario venezolano a un tribunal en Nueva York. Poco después, Estados Unidos lanzó ofensivas contra el régimen iraní liderado por Ali Jamenei, en una operación que continúa mientras misiles estadounidenses e israelíes impactan objetivos estratégicos.
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En ese contexto, funcionarios citados por The Atlantic afirmaron que el presidente se siente fortalecido por los resultados recientes. “El presidente se siente como si estuviera en racha, como si esto estuviera funcionando”, declaró un integrante de la administración a la periodista Vivian Salama.
La “toma de control amistosa” que menciona Trump
La semana pasada, Trump aseguró públicamente que estudia una posible “toma de control amistosa” de Cuba, mientras Washington intensifica su presión sobre la isla.
“El gobierno cubano está hablando con nosotros y tiene problemas muy serios. No tienen dinero, no tienen nada en este momento, pero están hablando con nosotros y quizá veamos una toma de control amistosa de Cuba”, dijo el mandatario al salir de la Casa Blanca rumbo a un viaje oficial.
Otro funcionario citado en el artículo aseguró que el énfasis actual está en conversaciones para alcanzar un acuerdo, en medio de la profunda crisis económica cubana.
De acuerdo con fuentes de la administración, la isla ha sufrido un fuerte impacto tras la pérdida del respaldo venezolano y el cese del envío de petróleo desde México.
El secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó que Cuba necesita un “cambio radical”, declaración que se produjo después de que Washington flexibilizara restricciones a las exportaciones de petróleo hacia la isla por razones humanitarias.
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El Miami Herald reportó además que funcionarios cercanos a Rubio sostuvieron un encuentro con Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto del exlíder Raúl Castro y considerado una figura influyente, aunque sin cargo oficial.
¿Escenario similar al de Venezuela?
Pese a las versiones sobre un posible cambio de régimen, altos funcionarios descartaron que exista una operación inminente. Señalaron que, a diferencia de Venezuela, con tradición institucional democrática y liderazgo opositor claro, en Cuba los desafíos estructurales son considerablemente mayores.
La posibilidad, sin embargo, mantiene la atención internacional sobre los próximos pasos de la Casa Blanca.
