La senadora Martha Peralta no recuperará por ahora su libertad. Una jueza de familia de Bogotá negó el hábeas corpus presentado por la congresista, quien buscaba dejar sin efecto la detención preventiva ordenada en su contra por la Corte Suprema de Justicia.
Peralta permanece privada de la libertad en su lugar de residencia, en medio de una investigación por el presunto delito de tráfico de influencias. El proceso está relacionado con el escándalo de corrupción en la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, UNGRD.
Los argumentos de la defensa
La defensa de la parlamentaria sostuvo que la medida era ilegal y que no existían elementos objetivos para concluir que había riesgo de fuga o que incumpliría los llamados de la justicia. También alegó que la senadora había acudido voluntariamente a la diligencia de indagatoria.
Sin embargo, la jueza Sandra Isabel Bernal rechazó esos argumentos y concluyó que el recurso constitucional no era procedente. Según el despacho, el hábeas corpus solo aplica cuando una persona es detenida ilegalmente o cuando una privación de la libertad se extiende de forma indebida.
La decisión judicial
En la decisión también se indicó que la medida adoptada por la Corte Suprema fue proporcional, pues no se ordenó el traslado de Peralta a un centro carcelario, sino su permanencia en su residencia.
La Corte Suprema argumentó que la detención buscaba garantizar la comparecencia de la senadora a las diligencias judiciales. De acuerdo con el expediente, la decisión se produjo después de solicitudes de aplazamiento para la indagatoria.
El caso que la involucra
La investigación contra Peralta apunta a un presunto direccionamiento de contratos de maquinaria amarilla en La Guajira, departamento que representa en el Congreso de la República.
