El Nuevo Liberalismo anunció que no apoyará de manera institucional a Iván Cepeda ni a Abelardo de la Espriella en la segunda vuelta presidencial. La decisión deja en libertad a su militancia en una elección que se definirá el próximo 21 de junio.
Un giro frente a la primera vuelta
El Nuevo Liberalismo, partido liderado por Juan Manuel Galán, fijó su posición para la segunda vuelta presidencial y decidió no entregar respaldo institucional a ninguna de las dos campañas que siguen en competencia.
La colectividad informó que sus dirigentes, militantes, simpatizantes y ciudadanos elegidos por el partido podrán votar o participar según sus convicciones personales. Sin embargo, aclaró que cualquier respaldo individual no podrá interpretarse como una decisión oficial del partido.
La determinación marca un cambio frente a la primera vuelta. En marzo, el Nuevo Liberalismo había coavalado la fórmula presidencial de Paloma Valencia y Juan Daniel Oviedo, y en los días previos a la votación llamó a su militancia a movilizarse por esa candidatura. Ahora, tras la derrota de Valencia, el partido optó por no adherirse ni al candidato del Pacto Histórico ni al aspirante de Defensores de la Patria.
En su comunicación, la colectividad sostuvo que no ha otorgado apoyo a ninguna campaña, candidatura, organización o actividad proselitista dentro del actual proceso electoral. También señaló que mantiene su compromiso con la defensa de la Constitución de 1991, las instituciones democráticas, el Estado Social de Derecho y las libertades individuales.
Los votos que quedan en disputa
La decisión llega en un escenario cerrado. Según los reportes del preconteo con datos suministrados por la Registraduría, Abelardo de la Espriella obtuvo 10.361.499 votos, equivalentes al 43,74 %, mientras Iván Cepeda alcanzó 9.688.361 votos, el 40,90 %. La diferencia entre ambos fue de 673.138 sufragios.
En tercer lugar quedó Paloma Valencia, con 1.639.685 votos, equivalentes al 6,92 %. Esa cifra hace que el comportamiento de sus electores sea uno de los puntos clave de la segunda vuelta, aunque el respaldo de una excandidatura o de un partido no implica necesariamente el traslado automático de votos.
Por eso, el anuncio del Nuevo Liberalismo tiene un efecto político inmediato: sus dirigentes podrán tomar posiciones personales, pero no podrán presentar esas decisiones como una línea oficial de la colectividad.
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Otras prohibiciones del partido
El partido también prohibió el uso de su nombre, logotipo, símbolos, imagen corporativa, redes sociales oficiales y demás elementos de identidad visual en eventos, piezas publicitarias, manifestaciones o actividades electorales que no cuenten con autorización previa del Consejo Nacional del partido.
Con esa advertencia, la colectividad busca evitar que alguna campaña utilice su marca política para mostrar un respaldo institucional que no existe.
La segunda vuelta presidencial está programada para el domingo 21 de junio. Ese día, los colombianos deberán escoger entre Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella. Mientras tanto, los partidos y sectores que quedaron por fuera de la contienda seguirán definiendo si se suman a una campaña, llaman a votar en blanco o dejan en libertad a sus bases.
