En las legislativas del 8 de marzo de 2026, los colombianos eligen Senado y Cámara de Representantes, las dos corporaciones que conforman el Congreso. A primera vista se parecen: ambas aprueban leyes y hacen control político. Pero no “representan” lo mismo, se eligen de manera distinta y tienen funciones propias que valen la pena tener claras antes de marcar el tarjetón.
¿Para qué sirve el Congreso?
El Congreso cumple tres tareas centrales: hacer leyes, reformar la Constitución y vigilar al Gobierno mediante debates, citaciones y controles sobre la gestión pública. En la práctica, la mayoría de proyectos deben pasar por Senado y Cámara para convertirse en ley. Senadores y representantes se eligen por cuatro años y el periodo arranca el 20 de julio siguiente a la elección.
Senado: representación nacional y decisiones de Estado
El Senado se elige en circunscripción nacional. En palabras sencillas: un senador puede buscar votos en todo el país, no solo en un departamento. Esa lógica hace que, con frecuencia, el Senado concentre discusiones de alcance nacional: reformas institucionales, seguridad, justicia, política económica o reglas del juego del Estado.
También tiene funciones exclusivas. Entre las más conocidas están permitir el tránsito de tropas extranjeras, autorizar al Gobierno para declarar la guerra y participar en decisiones institucionales como la elección de magistrados de la Corte Constitucional y del Procurador General.
En composición, la Constitución establece 100 curules de elección nacional y 2 adicionales por circunscripción especial indígena. Además, los colombianos que residen en el exterior pueden votar para Senado.
Para ser senador hay requisitos puntuales: ser colombiano de nacimiento, ciudadano en ejercicio y tener más de 30 años el día de la elección.
Cámara: representación territorial y seguimiento cercano
La Cámara de Representantes se elige principalmente por circunscripciones territoriales: cada departamento y Bogotá eligen sus representantes. La regla base es dos representantes por cada circunscripción, y se suman más según población (un adicional por cada 365.000 habitantes o fracción mayor de 182.500 por encima de los primeros 365.000).
Además, la Cámara incluye circunscripciones especiales e internacional. Por ejemplo, la Constitución contempla una curul adicional para la comunidad raizal de San Andrés y una circunscripción internacional.
Un punto clave para 2026: se mantienen las 16 Circunscripciones Transitorias Especiales de Paz (CITREP), es decir, 16 curules de paz para el periodo 2026-2030. En esos territorios, la votación se hace en tarjeta separada y, según la Registraduría, quienes estén habilitados pueden votar tanto por la curul de paz como por la circunscripción ordinaria de Cámara.
Por diseño, la Cámara suele amplificar agendas más conectadas con lo local: inversión regional, seguimiento a obras y servicios, y problemas específicos de departamentos y distritos. En sus funciones propias están, entre otras, elegir al Defensor del Pueblo y cumplir un rol en el trámite de acusaciones contra altos funcionarios.
Para ser representante se exige ser ciudadano en ejercicio y tener más de 25 años el día de la elección.
¿Qué mirar al votar?: guía rápida para elegir mejor
Para Senado (visión país):
- Revise si el candidato tiene una agenda nacional clara y posiciones concretas sobre reformas que suelen discutirse a escala país (justicia, seguridad, economía, reglas institucionales).
- Mire el partido y la coherencia de su lista. Un senador no “responde” formalmente a un departamento, así que conviene verificar si su trabajo previo muestra alcance nacional.
- Identifique si la lista es cerrada o con voto preferente: en la primera suele bastar con marcar el logo; en la segunda, además, se marca el número del candidato.
Para Cámara (territorio y gestión):
- Pregúntese qué tan verificable es el vínculo con su departamento o Bogotá: trayectoria, trabajo local, conocimiento del territorio y alianzas reales.
- Busque propuestas aterrizadas: no solo promesas generales, sino metas medibles (por ejemplo, “gestionar X vía”, “hacer seguimiento a Y hospital”, “auditar Z contrato”), y señales de capacidad para el control político en temas de obras y servicios.
- Si vive en una zona con CITREP, confirme si le corresponde esa tarjeta adicional y qué significa: allí se elige un representante de paz en su circunscripción específica.
Un tip práctico que evita errores: el día de la votación usted recibirá, como mínimo, dos tarjetones (Senado y Cámara). Antes de entrar al cubículo, ubique el logo del partido y, si aplica, el número del candidato. Esa claridad, así de básica, reduce el riesgo de anular el voto por una marca incorrecta o por confundir corporaciones.
