Más allá del gesto diplomático, este encuentro entre ambos líderes marca señales relevantes para la relación bilateral y para el rumbo interno del país. Existen tres grandes temáticas desde las cuales es importante analizar este espacio: política antidrogas, economía y Venezuela.
1. Política Antidrogas
El principal punto de fricción, podría ser paradójicamente el espacio donde el presidente Petro podría terminar cediendo terreno, hacia posiciones más funcionales a los intereses de Estados Unidos, esto bajo un enfoque racional.
La visión del mandatario colombiano ha estado orientada a replantear el enfoque prohibicionista tradicional, priorizando la regulación y la sustitución de economías ilegales y un abordaje social del problema.
Sin embargo, el gran interrogante es saber si el presidente Petro se vería obligado a ajustar su política antidrogas para cumplir con estándares más exigentes en materia de resultados verificables. En este contexto, cobra relevancia la renovación de mecanismos como la certificación, la cooperación condicionada y el cumplimiento de objetivos ambiciosos, como parece evidenciarse en la entrega de listas de narcotraficantes de alto calibre a la Casa Blanca.
Este frente no solo puede marcar el tono de la relación bilateral en el corto y mediano plazo, sino también convertirse en una palanca de presión adicional para replantear la posición del presidente Petro frente a temas regionales sensibles, como la captura de Nicolás Maduro.
2. Economía y relación bilateral
En materia económica, podría esperarse que eventuales medidas proteccionistas de Trump frente a Colombia comiencen a ceder, en la medida en que el gobierno colombiano cumpla con cuotas estrictas de desmonte del narcotráfico.
Esto implicaría no solo avances en la incautación y judicialización, sino también decisiones políticamente costosas para el Pacto Histórico; como la erradicación de cultivos, incluyendo el eventual regreso de la aspersión aérea con glifosato.
La razón, es que la mayor contribución en la acción de la política antidrogas es la erradicación. Es algo similar a lo que le pasaría a una empresa de cerveza, si la cebada, su principal materia de producción, deja producirse.
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Los modelos indican que la erradicación es la variable con mayor significancia estadística en la lucha contra el narcotráfico. Entre tanto, de no cumplirse estas condiciones mínimas, el margen de maniobra económica del país podría verse seriamente restringido.
A ello se suma un elemento adicional: el plano personal y familiar de Petro, que podría incrementar la presión externa para el cumplimiento de estas obligaciones y reducir su capacidad de sostener una postura ideológica rígida en el escenario internacional.
3. Venezuela
Finalmente, frente al panorama venezolano implicaría una mayor presión estadounidense sobre Colombia, que podría traducirse en exigencias más claras frente al régimen chavista, lo que pondría al presidente Petro ante una disyuntiva compleja entre su discurso regional, su proyecto político interno y las demandas de su principal socio estratégico.
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Similarmente, no puede descartarse que el radicalismo del líder colombiano, podría aumentar y funcione como un caldo de cultivo para la movilización de las masas en la política interna, despertando a las bases y posicionando el discurso de confrontación externa como un recurso para favorecer al candidato del Pacto Histórico en el próximo ciclo electoral.
Por Carlos Eduardo Meneses
Decano Facultad de Ciencias Económicas, Administrativas y Contables
Fundación Universitaria Los Libertadores.
