La verdadera paz nace de la justicia
Durante décadas, Colombia ha discutido cómo alcanzar la paz. Abelardo llegó con una respuesta clara: para él, no puede construirse sobre la impunidad ni sobre el olvido.
Su visión parte de una premisa sencilla. Ninguna sociedad puede reconciliarse realmente si las víctimas sienten que la justicia nunca llegó.
Esa idea marca distancia frente a muchos de los debates de los últimos años y probablemente definirá buena parte de su gobierno. La paz seguirá siendo un objetivo nacional, pero el nuevo presidente parece convencido de que el camino para alcanzarla pasa primero por la justicia.
Una paz que pueda sostenerse
Porque una paz sin justicia puede firmarse, pero difícilmente puede sostenerse. Para Abelardo, la reconciliación no empieza cuando se cierra un acuerdo, sino cuando las víctimas sienten que el país no las dejó atrás.
