Las quemaduras causadas por el uso de pólvora continúan dejando un preocupante balance en Bogotá. De acuerdo con el más reciente reporte de la Secretaría Distrital de Salud (SDS), ya son 81 las personas lesionadas durante la presente temporada, una cifra que vuelve a encender las alertas sobre los riesgos asociados a la manipulación de elementos pirotécnicos.
La mayor proporción de los casos corresponde a personas adultas, con 65 lesionados, mientras que 21 niñas, niños y adolescentes también han resultado afectados. El informe revela además una situación especialmente alarmante: dos de los menores lesionados se encontraban bajo el cuidado de un adulto que estaba en estado de embriaguez al momento del incidente.
Localidades más afectadas
El reporte oficial detalla que Engativá encabeza la lista de localidades con mayor número de casos, al registrar 13 personas lesionadas. Le siguen Bosa y Suba, con nueve casos cada una, y San Cristóbal, con ocho. Kennedy reporta siete casos, mientras que Usme y Ciudad Bolívar suman seis casos cada una.
Otras localidades también figuran en el registro: Santa Fe (cinco casos), Usaquén (cuatro), Fontibón y Los Mártires (tres cada una), Chapinero, Tunjuelito y Puente Aranda (dos casos por localidad), y finalmente Teusaquillo y Antonio Nariño, con un caso cada una.
Partes del cuerpo más comprometidas
Las manos siguen siendo la parte del cuerpo más afectada por este tipo de lesiones, con 44 casos reportados. Les siguen el rostro, con 18 lesiones, y los ojos, con nueve, lo que evidencia el alto riesgo de secuelas graves. También se han presentado quemaduras en el cuello (cuatro casos), los pies (dos) y el tronco (un caso).
Recomendaciones ante una quemadura por pólvora
Ante este panorama, la Secretaría Distrital de Salud reiteró una serie de recomendaciones clave para actuar de manera adecuada en caso de una lesión por pólvora. Las autoridades insisten en no aplicar cremas, ungüentos ni remedios caseros como sábila, aceites o café, ya que estos productos pueden contaminar la herida y dificultar la cicatrización.
Asimismo, se recomienda no usar algodón, esparadrapo ni microporo sobre la lesión. En su lugar, se debe cubrir la quemadura con un paño limpio o una gasa húmeda, evitar reventar las ampollas y no ingerir líquidos en casos de quemaduras profundas o de tercer grado.
La SDS enfatiza que incluso las quemaduras que parecen leves deben ser valoradas por personal médico, debido al riesgo de infección y posibles complicaciones. Mientras avanzan las festividades, las autoridades hacen un llamado a la prevención y al uso responsable —o, preferiblemente, a la no manipulación— de pólvora, especialmente en presencia de menores de edad.
