Durante el 28º Congreso de Tesorería, el presidente de Asobancaria, Jonathan Malagón, expuso los principales desafíos que enfrentará el sistema financiero colombiano en 2026, con énfasis en la necesidad de reglas claras, estabilidad institucional y ajustes regulatorios para fortalecer la confianza de inversionistas y usuarios.
El líder gremial señaló que la declaratoria de emergencia económica afectó la percepción de riesgo del país, lo que incidió en la confianza de los inversionistas y en la competitividad del sector financiero. Según explicó, este contexto se refleja en mayores cargas impositivas para el sistema y en un eventual encarecimiento del crédito para los ciudadanos.
Reglas claras, deuda pública y estabilidad del sistema
Malagón insistió en la necesidad de contar con condiciones regulatorias equitativas y previsibles para todos los actores del mercado financiero. También alertó sobre iniciativas que permitirían esquemas de captación de recursos por fuera de la supervisión financiera, lo que, según el gremio, podría exponer los ahorros de los ciudadanos y debilitar la confianza en el sistema.
En relación con el manejo de la deuda pública, el presidente de Asobancaria se refirió a la venta de Títulos de Tesorería por $23 billones a un inversionista extranjero, señalando la importancia de que operaciones de esta magnitud se desarrollen bajo esquemas participativos, con reglas claras y comunicación previa que permita a los agentes del mercado anticipar impactos y gestionar la liquidez.
Transformaciones financieras y retos para 2026
Entre los desafíos técnicos, el gremio destacó la adopción efectiva de Open Data para mejorar la calidad de la información en el sistema financiero, facilitar la integración de datos y promover mejores productos para los usuarios.
También subrayó la importancia de avanzar en la desindexación de la DTF (Depósitos a Término
Fijo) y consolidar el Indicador Bancario de Referencia como principal tasa del mercado de dinero, así como implementar plenamente el Coeficiente de Fondeo Estable Neto, considerado clave para la estabilidad financiera de largo plazo al garantizar fuentes de financiación más sólidas para las entidades bancarias.
Con estas advertencias y propuestas, el gremio financiero planteó una hoja de ruta centrada en la estabilidad institucional, la transparencia en las decisiones económicas y la modernización del sistema, elementos que considera esenciales para recuperar la confianza de inversionistas y fortalecer el crecimiento del sector financiero colombiano.
