Las denuncias surgieron tras meses de silencio y temor. Cuatro mujeres decidieron entregar sus testimonios a La FM, señalando la existencia de presuntas conductas de acoso y abuso sexual dentro del movimiento político Fuerza Ciudadana, que comprometerían a figuras cercanas y directamente al exgobernador del Magdalena y actual candidato presidencial, Carlos Caicedo.
La investigación periodística recopiló entrevistas, conversaciones de chat, documentos y denuncias formales que hoy reposan en la Fiscalía General de la Nación. Los relatos, aunque independientes entre sí, coinciden en describir un uso reiterado del poder político y laboral para ejercer presiones de carácter sexual contra mujeres vinculadas al movimiento.
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Según lo revelado, al menos cuatro mujeres aseguran haber sido víctimas de situaciones que van desde acoso laboral con connotaciones sexuales hasta presunto abuso sexual, ocurridas en distintos momentos y escenarios relacionados con actividades oficiales y políticas de Fuerza Ciudadana.
Algunas de las denunciantes pidieron reserva de identidad, argumentando miedo a represalias y a posibles consecuencias laborales en una región donde, afirman, el movimiento político mantiene una fuerte influencia institucional.
Mujeres que contaron sus testimonios
Uno de los testimonios corresponde a una mujer que trabajó durante el periodo en que Carlos Caicedo fue gobernador del Magdalena. De acuerdo con su versión, un alto funcionario cercano al movimiento la habría tocado sin su consentimiento y acosado de manera reiterada dentro de las instalaciones de la Gobernación.
La denunciante aseguró que los hechos ocurrieron poco después de regresar de su licencia de maternidad, mientras atravesaba un episodio de depresión posparto. Pese a acudir a dependencias internas como Talento Humano, la Secretaría de Equidad y la Secretaría de la Mujer, afirma que no recibió una respuesta efectiva y que, por el contrario, se habría intentado silenciarla mediante promesas de ascensos y aumentos salariales, ofertas que decidió rechazar.
Otro de los casos fue denunciado por María Alejandra Rojas, quien señaló a Fabián Bolaños, colaborador cercano a Caicedo, por un presunto abuso sexual ocurrido durante un viaje del movimiento a Bogotá, en el marco de una actividad relacionada con un referendo por la educación superior.
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Según su relato, Bolaños habría suministrado una sustancia identificada como fenotiazina, tras lo cual se produjo el abuso en el lugar de hospedaje. La mujer fue atendida por la Policía y trasladada por el CRUE a un centro hospitalario. El caso fue puesto en conocimiento de Fuerza Ciudadana y del propio Caicedo, pero, según la denunciante, no se adoptaron sanciones internas. La investigación avanza actualmente en la Fiscalía.
Señalamientos directos contra Carlos Caicedo
Un tercer testimonio involucra directamente a Carlos Caicedo. Una excolaboradora afirmó que, durante eventos políticos, el entonces gobernador le habría pedido en varias ocasiones que subiera a su habitación de hotel, insinuando que ello podría traducirse en mejoras laborales.
La mujer aseguró que rechazó dichas solicitudes y que, tras ello, su carrera quedó estancada: continuó como contratista, enfrentó retrasos en pagos y no logró ascensos. “Denunciar es la única forma de frenar estas prácticas”, manifestó.
Además de los testimonios, La FM reveló la existencia de mensajes de chat atribuidos a Caicedo, enviados a mujeres de su equipo de trabajo, en los que se evidenciarían comentarios de contenido sexual y referencias explícitas al uso del poder para otorgar beneficios laborales.
Uno de los mensajes citados por la emisora señala: “Conmigo se escala rápido si me complace”.
Ante las denuncias, Carlos Caicedo respondió por escrito calificando las revelaciones como ataques políticos dirigidos a afectar su aspiración presidencial tras la aprobación de firmas. Aseguró que remitirá la información a la Fiscalía General de la Nación y recordó que denuncias anteriores en su contra fueron archivadas.
Mientras tanto, las mujeres que decidieron hablar aseguran vivir con temor y vulnerabilidad, y esperan que las autoridades avancen en las investigaciones para esclarecer los hechos y establecer responsabilidades en un caso que reabre el debate sobre violencia de género y poder político en Colombia.
