René Guarín Cortés fue designado como director encargado de la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI) tras la salida de Jorge Arturo Lemus, trasladado a la UIAF. El encargo quedó formalizado por decreto y con un esquema concurrente: Guarín mantiene su cargo como jefe de Tecnologías y Sistemas de Información del Dapre y, en paralelo, asume la jefatura de la DNI. No es un simple movimiento administrativo. Su perfil mezcla historia política, experiencia técnica y un trasfondo personal que vuelve a pesar justo cuando la entidad está bajo presión.
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Relación con Petro y pasado en el M-19
La lectura política del nombramiento empieza por su cercanía con el presidente Gustavo Petro. Reconstrucciones sobre su trayectoria ubican el origen del vínculo en los años ochenta, cuando ambos estuvieron vinculados al M-19. En ese relato aparece un dato que se repite con frecuencia: que en 1987 Guarín habría recibido a Petro en Bogotá tras su salida de la cárcel. Ese tipo de episodios, ciertos o no en cada detalle, alimentan una idea más amplia: una relación de vieja data que hoy se traduce en un cargo de confianza en un momento de reacomodos dentro del Ejecutivo.
Su llegada también encaja en una constante: en este gobierno, la DNI ya ha tenido directivos con pasado en el M-19, como Manuel Alberto Casanova y el propio Lemus. Por eso, el encargo de Guarín se lee como parte de una línea de continuidad dentro de una entidad especialmente sensible.
Un perfil con experiencia en el Estado
En su hoja de vida registrada en Función Pública, Guarín figura como ingeniero de sistemas de la Universidad Nacional, con especialización en auditoría de sistemas de información. Su trayectoria en el Estado se concentra en roles operativos: tecnología, gestión institucional y soporte de plataformas.
Antes de llegar a Presidencia, tuvo paso por la UIAF, un dato que hoy vuelve a tener valor por el destino de Lemus. Ya en el Dapre, Guarín venía liderando el frente de tecnologías desde 2023, una posición que no suele ser visible, pero que da acceso a infraestructura, sistemas y rutinas internas. En intervenciones sobre su experiencia también ha mencionado proyectos de seguridad ciudadana apoyados en herramientas tecnológicas, entre ellas el uso de drones durante su trabajo en una administración distrital.
Palacio de Justicia y el momento de la DNI
La dimensión más personal del perfil está ligada al Palacio de Justicia. Su hermana, Cristina del Pilar Guarín Cortés, fue detenida y desaparecida durante la retoma militar posterior a la toma del edificio, en noviembre de 1985. En relatos sobre su historia, Guarín ha dicho que se vinculó al M-19 pocos meses después de esa desaparición. No es un dato decorativo: explica parte de su biografía pública y el lugar desde el que ha hablado sobre ese episodio.
Ese trasfondo llega cuando la DNI enfrenta una agenda incómoda. La entidad ha estado bajo escrutinio por denuncias de presunta infiltración y por versiones sobre posibles contactos de funcionarios con estructuras armadas ilegales, en un caso asociado a alias "Calarcá". Además, sigue abierto el debate por "Pegasus": el ministro de Justicia encargado, Andrés Idárraga, afirmó que un informe forense detectó extracción de información de su teléfono entre agosto y noviembre de 2025, y que el asunto está en manos de las autoridades.
Con esa presión encima, el encargo de Guarín se mueve entre expectativas concretas: controles internos, disciplina institucional y resultados medibles. En inteligencia, a veces el balance no se juega solo en lo que se hace, sino en lo que se evita que ocurra.
